Así he creado una identidad digital totalmente separada de mi correo para evitar el spam

Así he creado una identidad digital totalmente separada de mi correo para evitar el spam

Desde hace varios años, es muy común pensar que con tener la autenticación en 2 factores activa o manejar un gestor de contraseñas para aumentar la seguridad es totalmente suficiente para tener una protección adicional.

Nada más lejos de la realidad, los últimos tiempos han dejado claro que, al mismo tiempo que las filtraciones masivas de datos se hacen más y más comunes, hay propuestas para acabar con el anonimato digital, lo que puede llevar a que tus datos personales más importantes acaben en manos de terceros.

Para ello, nació la identidad digital alternativa, una herramienta que se ha popularizado con el objetivo de que tus datos personales no acaben en páginas web que no conoces o para que tu bandeja de correo electrónico no acabe llena de spam.

En tal caso, la mejor forma de evitar que tu correo o tu número de teléfono acaben en listas que se venden en Telegram y foros de ciberdelincuentes, consiste precisamente en ocultar dichos datos.

Con esto, evitarás tener que tomar medidas a posteriori si, por ejemplo, una empresa no ha asegurado correctamente los datos personales que tiene de ti, además de que podrás probar servicios dudosos, con el control total de tu identidad y gestionando todo desde tu dirección personal.

Te cuento cuál es la opción que yo siempre utilizo para mantener mis datos personales en mi poder, así como algunas alternativas que puedes probar para ocultar tu información más importante en internet.

Alternative ID de Surfshark, la opción que uso y recomiendo

Imagina que quieres crear una cuenta nueva en una página web que necesitas probar, pero te pide tu correo personal; a partir de ahí, seguramente tu bandeja de entrada se llene de publicidad a la que nunca te has suscrito.

Pero también hay un riesgo mayor: ¿qué ocurre en caso de que esa empresa sufra un ciberataque y se enfrente a una filtración de datos? La respuesta es simple, ya que lo notarás en el spam que recibas, mientras que la compañía tendrá que pagar la multa correspondiente.

No obstante, su negocio seguirá, mientras que tus datos personales ya están en manos de ciberdelincuentes. Aquí lo que muchos usuarios consideran es utilizar un correo temporal, que es una opción bastante sensata para no descubrir tu email real.

La única pega de este tipo de soluciones de seguridad y privacidad es, precisamente, que son temporales, generalmente con tiempos que varían entre los 10 minutos y el día completo, con una bandeja de entrada también disponible por si te llega algún código de verificación.

Desde hace ya bastante tiempo, conseguí una oferta para tener la VPN de Surfshark, que me sale al mismo precio de un café al mes, y llega con varias funcionalidades que a mí me parecen imprescindibles en un servicio de este tipo.

Por ejemplo, su análisis de amenazas disponible para el móvil y el PC, pero también con su Alternative ID, una identidad digital independiente de tu correo electrónico principal, pero que puedes gestionar desde este.

Lo mejor de esta herramienta no es solo que acabes con una bandeja de entrada más limpia y que mantengas el control de tus datos, sino que también ofrece una dirección postal real en el país que quieras elegir, como España, Alemania, Reino Unido o Estados Unidos.

Esto permite que esta identidad no levante sospechas, por lo que no tendrás problemas para acceder a diferentes servicios sin que tengas bloqueos o restricciones.

En la práctica, los servidores de Surfshark usan este correo electrónico alternativo para reenviarte todo a tu dirección personal, sin que esta acabe en una filtración masiva de datos si la compañía con la que has compartido tu dirección alternativa sufre un ciberataque.

Otras opciones para conseguir una identidad digital alternativa

En caso de que necesites servicios algo más especializados, lo mejor es optar por soluciones open source como SimpleLogin, que también está disponible desde el ecosistema de Proton.

Está basado en Suiza, por lo que tus datos personales siempre se quedarán en territorio europeo. En la práctica, además, permite que puedas responder a los correos que recibas en esta identidad alternativa mediante tu correo principal, algo vital en caso de que necesites eliminar tu suscripción o quieras gestionar tu bandeja en la dirección principal.

Más allá del correo electrónico, el número de teléfono también es vital para conseguir tener una identidad digital separada de tus datos principales, un apartado en el que puedes optar por aplicaciones como MySudo o Burner.

En el caso de la primera, podrás dividir tus identidades según lo que estés haciendo por internet, como redes sociales, compras o trabajo, para garantizar que cada perfil se ajuste a lo que el mismo requiere en privacidad.

Todos estos tienen un número de teléfono virtual asociado, con llamadas y SMS específicos para cada uno de estos, por lo que podrás separar tu navegación para acceder a redes sociales, para realizar compras o para la jornada laboral.

De la misma forma, en muchas ocasiones se realizan pagos con tarjeta en plataformas que no son muy seguras o que, directamente, podrían revelar datos personales para un atacante.

Lo mejor aquí es utilizar una identidad digital para pagos, como las tarjetas de un solo uso, que se autodestruyen después de haber procesado el primer pago, estas dirigidas a pagos puntuales, por ejemplo, en páginas web en las que nunca has realizado una compra.

En la UE, hay algunas instituciones financieras que apuestan por este tipo de servicios, como Revolut, mediante las tarjetas virtuales desechables, que cambian –por decirlo de alguna forma– tras cada transacción realizada.

En resumen, una identidad digital alternativa no solo se consigue ocultando tu dirección de correo electrónico, sino también el número de teléfono y la tarjeta bancaria real, ya que todos estos son datos sensibles que pueden identificarte individualmente.

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