En el mundo de las finanzas e inversiones existen diferentes términos para definir conceptos complejos y ahora, con la entrada en vigor de los aranceles de Trump, todo parece indicar que nos quedaremos cortos con ellos. El fenómeno del ‘rebote del gato muerto’ es, sin duda, un concepto que de primeras puede hacernos soltar una risa, pero la realidad es que esta expresión implica la volatilidad absoluta del mercado.
El pasado martes, 8 de abril, las bolsas europeas se despertaban con una aparente calma que distaba completamente de las jornadas anteriores catalogadas como lunes y viernes negro. Sin embargo, ayer el rojo volvió a teñir las bolsas con caídas que llegaron al 2% en el caso del Ibex 35, y que superaron el 3% en bolsas como la de Milán, París y Fráncfort.
En este contexto, entra en juego el fenómeno del ‘rebote del gato muerto’ que hace referencia a una recuperación temporal tras la crisis y a la recaída posterior.
¿Que significa ‘rebote del gato muerto’?
Los analistas de Société Générale sospechaban el martes, cuando se abrió la bolsa, que la recuperación de los mercados era un simple ‘rebote del gato muerto’, una expresión que define los falsos repuntes que se producen en una corrección bursátil. En palabras más simples, lo que el martes parecía una recuperación, en realidad solo fue un alivio temporal antes de que los precios volviesen a bajar el miércoles con la entrada en vigor de los aranceles.
El término viene del refrán popular: “hasta un gato muerto rebota si cae desde muy alto”, que se explica a sí mismo. Fue acuñado por Wong Sulong y Horace Brag, dos periodistas del Financial Times y se utilizó por primera vez en 1985, cuando los mercados bursátiles de Malasia y Singapur atravesaban una recesión económica. Este concepto también es empleado en la política para referirse a un candidato o político que, tras un escándalo, ve un repunte en su aprobación que luego se desploma.

Aunque el ‘gato muerto’ como tal vio la luz en 1985, durante la crisis del 29 ya había sucedido algo similar. A principios de 1930 se produjo un repunte tras la caída del mercado de casi un 50% en el otoño de 1929. Este repentino incremento llevó al mercado a subir a un nivel que estaba solo un 20% por debajo del último pico, pero como rápido llegó, rápido se desplomó (un 89 % desde el máximo). La historia la conocemos y el mercado no volvió a alcanzar el máximo de 1930 hasta un cuarto de siglo después.
¿Por qué se produce el ‘rebote del gato muerto’?
El ‘gato muerto’ es un fenómeno que implica bastante psicología. A veces, después de una caída fuerte, algunos inversores piensan que los precios han tocado fondo y compran esperando una recuperación rápida. Esto puede generar el breve repunte. En el caso de la guerra comercial, los rebotes del mercado pueden generarse por cosas tan simples como una publicación en X o una palabra de mediación. Como lo que acaba de suceder con la tregua parcial de 90 días que beneficia a los mercados europeos.

‘El rebote del gato muerto’ no se puede confirmar hasta que los precios caigan por debajo del nivel en el que comenzó el repunte. Y, tal y como indica la tregua y el actuar de Donald Trump, es probable que las bolsas empiecen su recuperación poco a poco hasta que suceda un nuevo movimiento geopolítico que altere su curso, pues, en el mundo de las finanzas, todo puede cambiar completamente de la noche a la mañana.

