La aparición pública de Anabel Pantoja en el estreno del musical Cenicienta, celebrado este jueves 2 de octubre en el Teatro Coliseum de Madrid, no pasó inadvertida. La sobrina de Isabel Pantoja posó sonriente ante los medios y respondió con cordialidad a la mayoría de los reporteros presentes. Sin embargo, hubo una excepción: la periodista Marta Riesco, a quien decidió ignorar.
La propia Riesco relató lo ocurrido este viernes en No somos nadie. «Sinceramente, yo sí que pensé que me iba a atender, porque vi que estaba atendiendo a todos», expresó con cierta sorpresa. «No me contestó, no quiso decirme nada», añadió contrariada.
El trasfondo de este aparente desplante podría hallarse en los tribunales. En 2025, Riesco consiguió que la justicia le diera la razón en su demanda contra Pantoja, Mediaset y la productora La Fábrica de la Tele.
La sentencia obligaba a indemnizarla con 50.000 euros por la vulneración de su derecho al honor e intimidad tras atribuirle un episodio de carácter lésbico. Pese a ello, la influencer y colaboradora televisiva recurrió la resolución, manteniendo el litigio abierto.
En defensa de la actitud de la creadora de contenido se pronunció Kiko Matamoros, quien declaró en el mismo programa del Canal Ten: «Yo la entiendo. Si yo tengo un contencioso judicial con alguien, no me pongo a compadrear».

