
¿Vinos en La Alcarria? Sí, y además buenos, como los de esta bodega que les presentamos llamada Altos de Pioz. No es la única que elabora bien en estas tierras de Guadalajara, donde hay, incluso, una denominación de origen fundada en 1996 llamada Mondéjar. Es verdad que no es muy conocida ni demasiado activa en estos momentos, pero dispone de buenos viñedos de cepas viejas, y bien aclimatadas. Ello indica que aquí se han elaborado vinos desde siempre; es decir, es una zona vinícola.
El pueblecito alcarreño de Pioz está pegado prácticamente a la Comunidad de Madrid. Si se va desde la ciudad por la A2, hay que subir hasta la pequeña localidad de Los Santos de la Humosa, el último pueblo madrileño y luego se entra a Guadalajara y se llega enseguida a Pioz, que está situada a 886 metros de altitud. Esta altura produce una gran diferencia térmica entre el día y la noche; y en épocas de previas a la vendimia es algo realmente bueno para una larga y correcta maduración de las uvas.
Es una belleza paisajística y en gran medida una sorpresa para los que no conocen estas tierras. Suaves ondulaciones, de lomas y llanos con mucha presencia de hierbas aromáticas de monte bajo como romero, tomillo, espliego… que, de alguna manera, se trasmitirá a los aromas del vino. En la actualidad la bodega pertenece a la familia Sodi, con el nombre de Altos de Pioz; pero ha pasado antes por varios dueños.
Entrada a la bodega
La firma se funda en 2009 de la mano de un arquitecto y un abogado, ambos de prestigio. Es casi el final de la época del “boom del ladrillo”; en donde el mundo del vino está en alza y donde ser propietario de una bodega o bodeguita es un rasgo de distinción y prestigio. Con la llegada de la crisis, no sólo aquí, sino en toda España, un número bastante amplio de bodegas, montadas por no profesionales del vino, se fueron al garete.
Foto del paisaje
La familia Sodi
En el 2016 la bodega la compra Dispedisa, una distribuidora de bebidas, entre ellas Mahou en una zona de Madrid. La llevan bien apoyados por especialistas, pero en el 2021 venden a la familia Sodi. Son mejicanos muy cercanos a España. El director general de la bodega, Claudio Sodi, estudió en España, vive aquí y representa a la familia, donde interviene activamente su hermano mayor Bosco, un reconocido artista plástico internacional. Claudio es hijo de Laura Zapata, muy famosa actriz mejicana, y en su tierra natal la empresa familiar dispone de hoteles, restaurantes y otros negocios, incluidos los vinícolas.
Claudio Sodi | Foto cedida por la bodega
Los hermanos Sodi visitan la bodega. Están decididos a invertir en España. Les encanta el paisaje ondulado de esta zona de La Alcarria, y sobre todo, la cercanía de la ciudad de Madrid en general y del aeropuerto de Barajas en particular. Tienen planes en la cabeza. En primer lugar, hacer una bodega competitiva; y en segundo, impulsar el enoturismo desde su “Casa Primitiva” un espacio muy agradable entre viñedos. Posteriormente, en un futuro muy cercano, están poniendo en marcha, allí mismo, un pequeño hotel de lujo cuyo diseño ya ha realizado el reconocido arquitecto japonés Tadao Ando.
Para lo primero se ponen manos a la obra. Cuentan con Fran Peláez, que ha trabajado con los propietarios anteriores y maneja los viñedos, los viticultores, la producción. Un hombre clave. En segundo lugar, a Aurelio García, como enólogo, un especialista con larga trayectoria que también hace vinos propios y asesora en bodegas importantes. Ponen en marcha una nueva dirección comercial con gente con experiencia, y se ponen a trabajar.
Aurelio García, enólogo | Foto cedida por la bodega
Con Peláez a la cabeza revisan viñedos en la zona y montan nuevas plantaciones, pasando de 11 hectáreas que tenían anteriormente, a 22. Trabajan con viñedos cercanos y con otros de viñas muy viejas pertenecientes a la D.O. Mondéjar. Elaboran tintos, fundamentalmente, con las variedades tempranillo, y cabernet sauvignon. En blancas, utilizan la autóctona malvar. En total producen unas 80.000 botellas al año.
Los vinos
Hacen toda una gama de vinos, como un rosado muy rico, y varios tintos y blancos, pero hemos seleccionado tres como muestra. El primero es Altos de Pioz 2023 blanco. Elaborado cien por cien con malvar y un paso de seis meses en barrica. Es un vino de gran complejidad aromática en nariz, con muchos tonos florales, fruta blanca, hierbas aromáticas; y en boca es potente, estructurado, pero con una buena acidez que lo equilibra, y un final agradablemente amargo. P.V.P. 10 euros.
Foto cedida por la bodega
Ahora en tintos, en primer lugar, el Dominio de Pioz 2022, con tempranillo y un porcentaje no muy alto de cabernet. Hay que dejarle abrirse un poco hasta que aparezcan los tonos de frutas maduras y los recuerdos especiados; y en boca es poderoso, sabroso, con energía. P.V.P. 22 euros. Cerramos con el alta gama, Sodi 2022, elaborado cien por cien con tempranillo y que presenta una nariz elegante, amplia, fina, con una excelente presencia también de fruta negra madura, monte bajo, un punto mineral; y una boca que es a la vez potente, pero de paso sedoso. Muy rico. P.V.P. 30 euros.
Naturalmente que se hacen vinos buenos en La Alcarria, mientras se disfruta de su paisaje del páramo, absolutamente relajante.

