Alta cocina, cócteles y piscina infinita: el plan perfecto en Estepona

Alta cocina, cócteles y piscina infinita: el plan perfecto en Estepona


En los últimos años, Estepona se ha consolidado como uno de los destinos más interesantes de la Costa del Sol para quienes buscan algo más que sol y playa. Su revitalizado casco antiguo, su oferta cultural creciente y, sobre todo, una escena gastronómica en plena ebullición han convertido esta localidad malagueña en un refugio mediterráneo donde el disfrute tiene muchas formas. Y si hay un lugar donde todas confluyen, ese es Nido.

Situado junto a Costa Natura, en primera línea de playa, Nido Estepona es un oasis frente al mar que atrapa desde el primer instante. Su propuesta va más allá del clásico beach club, aquí todo está pensado para desconectar, dejarse llevar y rendirse a los placeres de la buena vida. Desde la arquitectura, orgánica, cálida, libre de estridencias, hasta su carta, firmada por el chef Franco Franceschini, todo invita a quedarse un rato más.

La experiencia en este restaurante es sensorial: comienza con el sonido envolvente de su música, sigue con un cóctel en la piscina y culmina frente a un arroz recién hecho, mirando al mar. El Grupo Mosh ha logrado crear un espacio que, sin renunciar al diseño ni al ambiente cosmopolita, mantiene un fuerte anclaje en lo local, tanto en los sabores como en la atmósfera.

Una cocina que honra el mar y la huerta

Al frente de los fogones está Franco Franceschini, chef ejecutivo de Grupo Mosh, que ha diseñado una carta que rinde homenaje al producto local con respeto y creatividad. Su propuesta se basa en ingredientes de cercanía: verduras y legumbres de la huerta malagueña, pescados y mariscos de la costa de Estepona, atún rojo de almadraba o arroces elaborados al momento.

Aquí, la tradición no es una excusa para el inmovilismo, sino un punto de partida para reinterpretaciones frescas y elegantes. El salmorejo se presenta en dos texturas; las croquetas de bacalao, cremosas y delicadas, conviven con unas almejas a la andaluza llenas de sabor; y el tartar de atún rojo con aceite de albahaca se ha convertido en uno de los imprescindibles de la casa. Entre los platos principales destacan elaboraciones como el arroz Señoret, el pulpo a la parrilla, la lubina a la sal o el gambón al ajillo. Todo servido con tiempos pausados, en mesas que miran al horizonte, como si el Mediterráneo formara parte del menú.

Coctelería creativa y postres con alma

La carta de cócteles no se queda atrás. Nido cuenta con una selección de cócteles de autor diseñados para maridar los platos o disfrutarse por sí solos, ya sea junto a la piscina o al atardecer en uno de sus íntimos “nidos”, esos espacios semiprivados que hacen honor al nombre del local, refugios donde el tiempo parece detenerse.

Y para quienes tienen alma golosa, el broche dulce merece una mención especial. El flan casero, elaborado con una receta familiar que se ha transmitido durante generaciones, habla del compromiso emocional del chef con su cocina. 

Diseño sin artificios, disfrute sin etiquetas

El diseño del espacio es otro de sus grandes aciertos. Construido con materiales naturales, maderas devastadas, loza, cáñamo, y una paleta cromática que se funde con el entorno. Las curvas de su estructura acompañan el paisaje litoral, creando una sensación de integración absoluta con la playa que se extiende a solo unos pasos. Lejos de ser un espacio exclusivo o reservado solo a adultos, este rincón está pensado para todos los públicos. Su inmensa piscina, su zona de relax con vistas al mar y su ambiente desenfadado lo convierten en un lugar ideal para pasar el día en familia, en pareja o con amigos.

Ir a Nido no es solo visitar un beach club, es vivir un paréntesis dentro de las vacaciones, una pequeña escapada dentro de la escapada. Su acceso directo a la playa, su cocina cuidada, su ambiente relajado y esa mezcla tan buscada entre autenticidad y sofisticación lo convierten en uno de los imprescindibles del verano esteponero. Porque si de algo sabe bien este rincón de la Costa del Sol, es de cómo convertir el mar, la gastronomía y la calma en una experiencia inolvidable.

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