Alejandro Nolasco, el novelista que fue vicepresidente de Azcón y con el que Vox quiere volver a escribir el futuro de Aragón

Alejandro Nolasco, el novelista que fue vicepresidente de Azcón y con el que Vox quiere volver a escribir el futuro de Aragón

El candidato de Vox a las elecciones aragonesas del próximo 8 de febrero es uno de los cabezas de lista más jóvenes, aunque ya sabe lo que es estar en un Gobierno. Abogado de formación y novelista de vocación, Alejandro Nolasco (Pamplona, 1991) fue entre agosto de 2023 y julio de 2024 vicepresidente de Aragón tras firmar un acuerdo de coalición con el PP de Jorge Azcón. Apenas once meses después del pacto, Vox puso punto y final a la alianza entre ambas fuerzas, a las que las encuestas parecen abocar de nuevo al diálogo. El partido de Santiago Abascal vuelve a confiar en el mismo candidato que en 2023 para escribir una nueva página en el futuro de Aragón, con las tintas cargadas contra la inmigración ilegal y en defensa del campo.

Pese a haber nacido en Pamplona, el cabeza de lista de Vox para las elecciones de este domingo ha desarrollado la mayor parte de su vida en Teruel. Allí creció y vivió hasta mudarse a Madrid para estudiar Derecho en la Universidad Complutense, tras una breve estancia académica en Estados Unidos. Nolasco aprovechó sus años universitarios para cultivar su pasión por la escritura. De hecho, con apenas 18 años publicó su primer libro, titulado El último perdón de Dios, al que sumó otras tres novelas entre 2011 y 2014. Su afición por las letras lo llevó en aquellos años a dirigir varios programas de televisión sobre literatura en cadenas locales e incluso llegó a fundar una asociación de jóvenes escritores.

Tras su etapa en Madrid, volvió a Teruel, donde abrió un despacho de abogados en 2017, poco antes de dar el salto a la política. Su debut, estando ya afiliado a Vox, fueron las elecciones generales y municipales de 2019. Consiguió el primer asiento para los de Abascal en el Ayuntamiento de Teruel, aunque no corrió la misma suerte en la carrera hacia el Congreso. 

La entrada en política no lo disuadió de seguir cultivando su faceta de escritor. Sacó en 2021 y 2022 sus últimos libros publicados hasta la fecha, el último de ellos dedicado a recopilar testimonios de veteranos de la División Azul, que combatió contra la URSS durante la Segunda Guerra Mundial junto a la Alemania nazi. «Son las vivencias de guerra y amor de unos padres y abuelos que, hace casi un siglo, fueron a las gélidas estepas de Rusia dispuestos a morir y a dejar sobre la nieve y para siempre su juventud, sus esperanzas y su porvenir por un ideal», reza la sinopsis. La historia es otro de los grandes intereses de Nolasco, que, de hecho, es doctorado en este área por la Universidad CEU San Pablo, además de licenciado también en Filosofía por la UNED.

Incursiones literarias aparte, de la arena municipal dio el paso a la política autonómica en 2023 y lo hizo por la puerta grande. No solo logró un escaño como diputado en las Cortes de Aragón sino que acabó convirtiéndose en vicepresidente del Gobierno y consejero de Desarrollo Territorial, Despoblación y Justicia, fruto del acuerdo de coalición con el PP. El entendimiento entre ambas fuerzas apenas duró once meses. Los de Abascal rompieron con el PP en julio de 2024 —no solo en la tierra del Ebro, sino en las cinco comunidades en las que cogobernaban— por oponerse a la reubicación de menores migrantes pactada por aquel entonces a nivel nacional.

En el caso concreto de Aragón, el Gobierno autonómico se había comprometido a acoger a 20 menores no acompañados. «Ahora son 20 pero mañana pueden ser 40, 100 o 1.000. Si violan, matan o roban no va a ser sobre mi conciencia», argumentó Nolasco sobre su salida del Ejecutivo. La lucha contra la inmigración ha sido siempre —y sigue siendo— una de las grandes banderas de los de Abascal y el candidato turolense nunca ha dudado en izarla con vehemencia. Cuatro meses antes del ‘divorcio’ con los populares, había sido sonada su imagen rompiendo un folleto del Ayuntamiento de Huesca sobre el ramadán en una comparecencia ante los medios de comunicación en la que pidió «paralizar» la concesión de la nacionalidad española a «personas procedentes de países islámicos».

En esta campaña del 8-F —precipitada por la falta de apoyos de Azcón para sacar adelante unos presupuestos—, la inmigración ha estado también muy presente en el discurso de los de Abascal, al igual que su defensa del campo y su rechazo al acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. Están siendo alguno de los caballos de batalla de Vox en Aragón, donde las encuestas les auguran un crecimiento en las urnas. Si los pronósticos se cumplen, sus escaños prometen ser claves en un tablero político en el que parece complicado que el PP logre una mayoría absoluta, más aún cuando en Aragón ningún partido lo ha conseguido. Los de Abascal advierten de que quieren gobernar y confían en Nolasco para hacerlo.

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