Intercambio de documentos, llamadas de última hora, cruces de mensajes. El Partido Popular y Junts Per Cataluña protagonizan este martes en el Senado un nuevo episodio de negociación para modificar otra legislación clave del Gobierno: la reforma fiscal, que abandona este martes la Cámara Alta antes de su votación final en el Congreso, que está prevista para este jueves. Según ha podido saber Vozpópuli por fuentes de ambas formaciones, hay fumata blanca para introducir cambios de calado en el texto que aprobó el Consejo de Ministros.
El PP, para asegurar que algunas de sus 54 enmiendas se cristalicen en el Boletín Oficial del Estado, ha aceptado un trueque con Junts y esta noche -cuando se produzca la votación en el Senado- dará su visto bueno a dos enmiendas registradas por este grupo: el IVA reducido (del 4%) para los productos lácteos y bonificaciones fiscales para los clubes deportivos profesionales en las cotizaciones de los trabajadores contratados para la formación de menores de edad. Hay una tercera enmienda en liza, relacionada con la tributación de los vapeadores, de la que los populares recelan por «cuestiones técnicas».
No obstante, el voto a favor del PP a las dos enmiendas citadas acerca un acuerdo entre ambos partidos en el Congreso, donde se juega la partida final. Todo apunta a que Junts se abstendrá hoy con algunas enmiendas del PP. En realidad, se trata de una cuestión insignificante, porque todas ellas saldrán adelante gracias a la mayoría absoluta de los populares en la Cámara Alta. La gran incógnita es qué pasará dentro de dos días en la Cámara Baja, cuando se voten, una a una, todas las enmiendas que llevará la reforma fiscal tras su paso por la Cámara Alta. El PP ha decidido recurrir a esta fórmula, al margen del dictamen correspondiente, para dar margen a los socios de Sánchez. «Hemos dividido cada propuesta para que las puedan apoyar por separado, justo lo contrario a lo que hace el PSOE, que suele meterlo todo en bloques para que sea un trágala», explica un dirigente popular.
Según anticipan los de Alberto Núñez Feijóo, hay una de sus enmiendas que, con toda seguridad, acabará dentro de la reforma fiscal: la exención gradual del IRPF para los jóvenes de 18 a 35 años durante cuatro años para destinarlo a vivienda, emprendimiento, formación o natalidad. Una medida que tendría un impacto en las arcas públicas de 2.100 millones, pero que ahorraría a este colectivo entre 10.000 y 12.000 euros.
Otra enmienda que prioriza la bancada popular es la exención de impuestos para las ayudas a los afectados de la DANA en la Comunidad Valenciana. En este caso, el PP considera que sería incomprensible que el propio PSOE se oponga a esta enmienda. «No es dinero, no parece lógico que el Gobierno no lo apoye. Si no sale, vamos a dar caña porque es un robo, no se puede cobrar a la gente por las ayudas que le están dando», anticipan desde la dirección de la formación en el Congreso a este diario.
Tras la votación de este martes en el Senado, el grupo popular en la Cámara Baja pondrá todo su empeño en el Congreso para alcanzar ‘in extremis’ un pacto con Junts para que la reforma fiscal acabe su trámite parlamentario con cambios sustanciales. Quedan prácticamente 24 horas y la moral en el principal partido de la oposición es de victoria.

