A pesar de las recientes lluvias, el embalse de Chuza sigue por debajo de su capacidad histórica, poniendo en riesgo el suministro de agua.
El embalse de Chuza, vital para el suministro de agua en Bogotá, ha experimentado una leve mejoría en sus niveles gracias a las recientes precipitaciones. Sin embargo, a pesar de este repunte, su capacidad actual se sitúa en solo 38.4 %, muy por debajo de lo necesario para garantizar el abastecimiento durante la temporada seca que se avecina. Las imágenes del embalse revelan una situación alarmante, mostrando la escasez del preciado líquido que afecta a millones de habitantes en la capital colombiana.
El sistema Chingaza, del cual Chuza forma parte, es responsable de proporcionar hasta el 70 % del agua potable que consume Bogotá y sus alrededores. Sin embargo, las condiciones climáticas adversas y el fenómeno de El Niño han impactado severamente la disponibilidad de agua en la región. Las lluvias recientes no han sido suficientes para revertir los efectos de una sequía prolongada que ha llevado a los embalses a niveles críticos.
Las autoridades han advertido que si el consumo actual se mantiene sin cambios significativos, el embalse podría caer al 22 % de su capacidad para diciembre, lo que complicaría aún más la situación.
Ver también: Galán intervendrá residencias «paga diarios» en tres localidades; muchas personas se beneficiarán

