A principios de siglo, Pignoise unió a los futbolistas Álvaro Benito y Héctor Polo, que, junto a Pablo Alonso, forjaron un grupo que ha marcado a varias generaciones. Ahora celebran 20 años de trayectoria con una gira que recorrerá todo el país y que tendrá su broche final el 7 de marzo de 2025, en el que será su primer WiZink Center.
Ahora parece que lo raro es que un grupo siga. ¿Cuál es su secreto?Álvaro: Hay muchos, no solo uno. Primero, que todo nos pilló más cerca de los 30 que de los 20, con lo cual, éramos más maduros. Yo también venía de conocer ya la fama a nivel más exagerado como futbolista, así que nada de esto me sorprendía, con lo cual no saqué los pies del tiesto en ningún momento; también los egos, que no existen. Somos gente bastante normal y con un sentido de la vida de tener los pies en la tierra; además, los roles de cada uno dentro del colectivo están muy definidos y cada uno está cómodo en el suyo. No hay celos. Siempre hemos tenido una convivencia muy fácil y hemos respetado los espacios de cada uno; y, por último, que somos tres personas muy trabajadoras, y no es fácil.
Son otro de los grupos intergeneracionales.A: Y qué bonito es que las canciones se hayan quedado y tengan un significado real para la vida de la gente, que les hayan acompañado en muchas de sus experiencias vitales. Creo que es el fin máximo cuando tú creas algo.
«El secreto para seguir juntos es que no hay egos ni celos y que somos muy trabajadores»
Casi himnos para una generación que, incluso han regrabado. ¿Les identifican aunque hayan pasado dos décadas?Pablo: Claro. Cuando tú creas un grupo lo que intentas es hacer canciones que le gusten a la gente, y, cuanto más gente las escuche, mejor. No entiendo mucho eso de que cuando tienes una canción que es tu mayor éxito decidas no tocarla después en un concierto. Siempre nos hemos fijado en Hombres G, que ahora celebran 40 años sobre los escenarios, y nos parece que es la hostia cómo defienden sus canciones en directo como si fuera la primera vez. Eso es el verdadero sentido de la música. Estoy totalmente a favor de estar siempre orgulloso de todo lo que haces.
¿Están en su mejor momento?Héctor: Sí, estamos más ilusionados que nunca. Y con la tranquilidad que da el paso del tiempo, ahora disfrutamos más del momento. Vamos a sacar canciones nuevas que ha hecho Álvaro y que, para mí, son las mejores que hemos tenido hasta ahora. Aunque sí es verdad que las canciones nuevas es difícil que tengan el éxito que tuvieron las anteriores.
«Hay canciones nuestras que, por el momento en el que salieron y el lugar de exposición que tenían, las conocen hasta la gente a la que no les gusta Pignoise»
¿Eso no es como como tirar la toalla antes de tiempo?A: Hay canciones nuestras que, por el momento en el que salieron y el lugar de exposición que tenían, las conocen hasta la gente a la que no les gusta Pignoise. Nada que perder, Te entiendo, Estoy enfermo o Todo me da igual las conoce todo hijo de vecino. Pero nosotros ya no vamos a tener esa exposición mediática, ya no sonamos en las radiofórmulas, así que es imposible que te escuchen millones de personas. (Piensa unos segundos) El triunfo es seguir haciendo muy buenas canciones y que la gente que se acerque a escucharte diga que es buen disco, porque, que algo se haga tan grande como se hicieron esas canciones, ya no depende de ti. De hecho, ahora mismo eso es imposible, porque todo tiene su momento vital o social.
Pero sus inicios tampoco es que fueran fáciles. ¿Se llegaron a sentir incluso intrusos en la música?A: Sí, así nos hicieron sentir. En su momento la prensa nos dio caña en gran parte por el hecho de haber sido yo futbolista. Costó mucho tiempo romper esa barrera e incluso todavía, a día de hoy, para ciertos sectores de la prensa musical Pignoise no existe, nuestra carrera no ha existido. Nosotros vivíamos una realidad paralela, porque no nos nominaban para ningún premio, en ciertos medios no nos nombran nunca, pero estábamos arrasando y teniendo mucho éxito. No pasa nada, a estas alturas ya entendemos de qué pie cojea cada uno y sabemos cómo funciona esta industria y los trucos e intereses que hay. Afortunadamente, ni los unos ni los otros deciden qué funciona y qué no, lo decide el público.
«Todavía, a día de hoy, para ciertos sectores de la prensa musical Pignoise no existe»
También les comparaban.A: Sí. Algunos dicen que nos parecemos mucho a El canto del loco, aunque para mí es más por momento musical que por estilo. Al final, nos metimos en ese tren de la radiofórmula que, quizá, estilísticamente no nos correspondía. También nos llamaron los Green Day españoles, pero porque mamábamos de esa referencia y decíamos que nos gustaban.
¿Han seguido siempre los pasos que marca la industria?A: Es que no sé por dónde va la industria, nunca lo he sabido. Nos decían que con nuestra música no íbamos a ningún lado, que era muy minoritaria. Siempre hemos hecho lo que nos salía de dentro y lo que nos ha gustado. Afortunadamente, nunca nos ha llegado este ofrecimiento de: ‘oye, para tener más éxito debéis hacer esto’. De hecho, en la última compañía discográfica nos dijeron que para nuestro siguiente disco teníamos que hacer música más adulta, así que nos fuimos. Los dejamos en la estacada, muy adulto por nuestra parte (ríe). Es una evolución marcada por la edad. Cuando tienes 20 años y empiezas, te gusta un tipo de música y te influye más y luego vas buscando también otro tipo de sensaciones cuando creas. Y que también acotarte en un estilo muy concreto es muy perjudicial, siempre he intentado que nuestro universo sea muy amplio, y puedo hacer una canción muy acelerada y mucho más cercana al punk y otra más lenta, a piano, mucho más cerca del pop. Y no me importa.
«En la última compañía discográfica nos dijeron que para nuestro siguiente disco teníamos que hacer música más adulta, así que nos fuimos. Los dejamos en la estacada, muy adulto por nuestra parte»
Se habla mucho del ‘sonido Pignoise’. ¿Cuál es?A: Cuando empezamos intentamos coger un poco lo que nos gustaba de cada uno, meterlo en una batidora, hacerlo nuestro, y luego ya nuestra manera de componer y cantar hizo el resto. Hubo mucha influencia de todos estos grupos de punk y pop americano, pero luego hemos ido evolucionando hacia el pop, aunque siempre manteniendo ese espíritu guitarrero de que las bases sean fuertes y rockeras. Coger aquella referencia y españolizarla ya te convierte en algo único, porque hay muy poquitas bandas en España que hayan hecho suyo. ¡Y ya no te digo que hayan logrado ser masivas! Solo nosotros, y fue por cuestiones del azar y destino, porque nos pusieron en una serie de televisión.
¿Se trata bien al rock en nuestro país?P: Creo que hay bandas muy buenas de rock en España, pero pienso también, y lo voy a decir así, que los medios no apoyan a la música rock en España. No lo hacen ni los propios medios de rock. Apoyan a la música rock de fuera y a la de España de hace treinta años. Pero no a los grupos nuevos de rock. Siempre escuchamos a las mismas bandas, una y otra vez. Y está bien, porque nos encanta Led Zeppelin, Iron Maiden o Extremoduro, pero es que, para que haya un nuevo Extremoduro, hay que darles una oportunidad, porque llegará el día que Robe se muera.
H: Hay grupos a los que les está yendo muy bien, pero que no tienen espacio en las radios como Arde Bogotá, Lori Meyers o Supersubmarina.
«Hay bandas muy buenas de rock en España, pero pienso también, y lo voy a decir así, que los medios no apoyan a la música rock en España. No lo hacen ni los propios medios de rock»
¿Hay algo nuevo, ahora, parecido a Pignoise?A: Sí. hay grupos ahora como La La Love You o Carolina Durante que pueden tener similitudes con nosotros. No exactamente, porque todos somos hijos de nuestro tiempo, pero sí que ahora es un momento donde los grupos con guitarras están con fuerza. Sin tener nada que ver con nosotros, Arde Bogotá es un grupo que está teniendo muchísimo éxito. Sí que podría surgir un grupo como Pignoise ahora, de hecho, hay un auge de la música de los 2000 en todo el mundo.
¿Está de moda la nostalgia en la música?P: Sí y no. Por momentos, vemos muchos grupos de esa época que se vuelven a reunir para hacer gira, pero quizá no haya ese ambiente de grupos como había en los 90 y parte de los 2000. En mi grupo de amigos había cinco bandas, una de indie, una de pop, otra de electrónica… Ahora es más difícil encontrarte con chavales que van con su guitarra a un local de ensayo.
Se han lanzado a por su primer WiZink Center. ¿Llegar a ese nivel era uno de sus objetivos?A: Nunca lo fue, pero sí creo que es una buena recompensa para estos veinte años. Un punto de inflexión. Sinceramente, y lo digo sin que suene feo, lo merecíamos. Por recorrido y por el calado que han tenido nuestras canciones. Seguramente, a partir de ahora, Pignoise pase a otros estatus como artistas nacionales.
«Merecíamos hacer un WiZink, por recorrido y por el calado que han tenido nuestras canciones. Seguramente, a partir de ahora, Pignoise pase a otros estatus como artistas nacionales»
Álvaro, usted trabaja también como comentarista deportivo y, antes, como entrenador. ¿Podía compaginarlo todo?A: Cuando estaba de entrenador era imposible, no podía compaginarlo con el grupo. Yo trabajaba seis días de siete. Ahora sí. Ahora el fútbol me exige a nivel de calendario, pero quedan huecos. A lo mejor se pierde algún concierto porque yo tengo partido en tele y no puedo, pero hay bastante flexibilidad. Nos cuesta más el hecho de ir a Latinoamérica, porque se va cuando aquí es invierno y aquí en fútbol está en plena ebullición. Pero me las apaño. Eso sí, con poca vida social.
Pignoise
-
Después de dos discos con poca repercusión, el éxito llegó de golpe al exmadridista Álvaro Benito (cantante, guitarrista y compositor), Pablo Alonso (bajo y coros) y Héctor Polo (batería) gracias al tema ‘Nada que perder’, elegido como sintonía de la serie ‘Los hombres de Paco’. Tienen un total de ocho álbumes y han realizado cientos de conciertos por España y Latinoamérica.
Álvaro, va a lanzar también el álbum debut con Chicle, su otro grupo. ¿Necesita hacer cosas que con Pignoise no puede?A: Es una forma natural de expresarme. Lo más natural, con el paso del tiempo, es tener diferentes inquietudes a nivel artístico. Los discos de Pignoise deben mantener una esencia y coherencia sonora con lo que hemos hecho hasta ahora. Un reto bonito es evolucionar dentro de tu límite sonoro. Pero, con el paso del tiempo, yo empecé a tener otras inquietudes como compositor y surgió de una forma natural. Lo saqué de forma anónima y nadie reconoció mi voz, así que la prueba está superada y lista para ser lanzada. Este proyecto es una forma más de expresarme.

