Tenerife ha registrado en los últimos días un enjambre sísmico de más de 500 terremotos. En la madrugada del pasado jueves, entre las 4.00 y las 7.20 horas, la isla canaria registró medio millar de temblores a una profundidad de entre 8 y 12 kilómetros, por lo que los expertos nacionales e internacionales ya observan con detalle este fenómeno.
El suceso comenzó con hasta una decena de temblores de una magnitud de 1,1 en la escala Richter, según informa eltiempo.es. Seguidamente, sucedieron varias señales de larga duración y alto contenido frecuencial. No obstante, estos eventos son parte de una secuencia que se está observando, y que se cataloga bajo el concepto de ‘repique de tambor’, según el Instituto Geográfico Nacional (IGN).
Ante esta tesitura, surge la duda de si el Teide podía volver a erupcionar. A pesar de que su última explosión tuvo lugar en 1798, este tipo de actividad es habitual, y es que Tenerife «es una isla volcánicamente activa», según explica el geólogo Nahum Méndez a la fuente mencionada.
A pesar de estas circunstancias, «por el momento no hay razones para alarmarse». Sin embargo, Méndez insta a seguir investigando y consultando a los expertos ante los posibles riesgos que pudiesen surgir: «No se considera una amenaza significativa a corto plazo».
Este experto, además, recuerda que la isla tinerfeña ha experimentado al menos 118 enjambres sisimicos desde 2017. De estos, muchos están relacionados con la presurización del sistema volcánico-hidrotermal en lo que forma parte de la inyección de fluidos magmáticos en el subsuelo.

