para bajar de peso es acierto seguro, y con esta cinta podría hacerlo

para bajar de peso es acierto seguro, y con esta cinta podría hacerlo

Trabajo en casa varios días a la semana y, la verdad, me gusta mantenerme activo. Siempre que puedo saco un rato por la tarde para hacer deporte, pero el resto del día lo paso prácticamente pegado a la silla. Así que, con el objetivo de quemar más grasa e incurrir en un déficit calórico que me ayude a perder ese poquito que siempre se resiste, llevo un tiempo dándole vueltas a la idea de comprarme una cinta andadora. 

Tengo un escritorio elevable, de esos que suben y bajan con un botón, así que la idea es poner la cinta debajo y caminar mientras trabajo. O al menos mientras hago ciertas tareas del día a día que no requieren estar sentado escribiendo. El coste físico de caminar a paso lento es mínimo, apenas me cansaría, y la ganancia sería doble: sumo movimiento sin darme cuenta y no tengo que robarle tiempo a otras cosas.

Cinta andadora

Las cintas para andar suelen ser muy compactas, más bajas que las de correr y con una menor velocidad máxima.

* Algún precio puede haber cambiado desde la última versión

Investigando un poco, me he encontrado con que hay modelos bastante decentes a precios ridículos. La Behumax Trekkon es una de las más baratas y, sobre todo, de las más compactas que he visto, desde unos 85 euros en algunas tiendas como en AliExpress, y con envío desde España. Y ojo, porque no hablamos de un juguete. 

La Trekkon es una cinta pensada para caminar o trotar suavemente, suficiente para moverte a velocidades de entre 1 y 6 kilómetros por hora. Para caminar mientras trabajas, eso es más que de sobra. Nadie va a hacer series de sprint debajo de un escritorio. Lo que más me ha convencido es su diseño. No tiene barras laterales, es solo la plataforma de andar y poco más, así que ocupa un espacio mínimo y pasa completamente desapercibida cuando la tienes debajo del escritorio.

Pesa 17 kilos, lo cual no está mal para una cinta. Eso significa que la puedes deslizar bajo la cama, bajo el sofá o, en mi caso, dejarla ahí abajo sin que estorbe.

Tiene una pantalla LED que te muestra la velocidad, el tiempo, la distancia y las calorías que vas quemando, así que puedes llevar un control de lo que andas sin necesidad de mirar el móvil, aunque en mi caso iría midiéndolo con el reloj. La velocidad se ajusta desde el mando a distancia o desde la propia pantalla, y también cuenta con dos niveles de inclinación manual por si quieres darle un poco más de caña a las piernas. No es una máquina para preparar una maratón, pero para el propósito que le quiero dar, es exactamente lo que necesito.

Y los beneficios de caminar mientras trabajas van más allá de quemar unas cuantas calorías extra. Un estudio de la Clínica Mayo encontró que las personas que usan estaciones de trabajo activas, ya sea de pie o caminando, obtienen mejores puntuaciones en pruebas de razonamiento que cuando están sentadas. 

La escritura se ralentiza un poco, eso sí, pero la precisión se mantiene y la función cerebral mejora. Vamos, que no solo no pierdes productividad, sino que puede que hasta te ayude a pensar con más claridad. Además, alternar estar sentado, de pie y caminar ligeramente reduce la carga lumbar y mejora la postura, algo que agradecerá mi espalda después de años de silla.

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