El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha insinuado este lunes que se produjo un fraude electoral en las elecciones presidenciales de Brasil, en las que el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva se impuso el domingo al ultraderechista Flávio Bolsonaro, quien no ha reconocido su derrota.
«Tiene una pinta terrible. Me pareció terrible. Quiero decir, no tomé partido, pero parecen otras elecciones fraudulentas«, ha declarado Trump ante la prensa, pese a asegurar que no tomó partido por ninguno de los dos candidatos durante la campaña.
Lula logró su reelección con el 51,79% de los votos frente al 48,21% de Bolsonaro, una diferencia de más de 4,4 millones de sufragios. Sin embargo, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro ha solicitado la anulación de los comicios por la polémica decisión judicial de prolongar dos horas el horario de votación debido a problemas en el transporte público de varias ciudades.
La prórroga permitió votar a 35.521 electores, una cifra muy inferior al margen de victoria del dirigente progresista. Bolsonaro, que había ganado la primera vuelta, se ha negado a reconocer los resultados y ha anunciado que recurrirá ante la Justicia Electoral brasileña.

