Aún da pena que Vergüenza se terminase. La serie de Javier Gutiérrez ha sido, seguramente hasta que Poquita fe entró en juego, la última gran serie cómica en España. Sus creadores eran Juan Cavestany y Álvaro Fernández Armero, que afortunadamente no se han quedado de brazos cruzados. Este 23 de octubre, estrenan en Netflix la serie Grande de España, protagonizada por Antonio de la Torre.
Grande de España se compone de 6 episodios. Como es habitual en Netflix (salvo que se trate de un acontecimiento seriéfilo de la talla de Stranger Things), Grande de España llega de principio a fin a la plataforma roja. De esta forma, todos sus capítulos se incorporan a la par el 23 de octubre. Por el momento, se desconoce si Grande de España terminará de manera definitiva en su sexto episodio.
Además de los de los creadores Juan Cavestany y Álvaro Fernández Armero, el nombre que capitanea Grande de España es el de Antonio de la Torre. El 15 veces nominado a un Goya (tiene 2 premios) se acompaña en el reparto de Grande de España de Alexandra Jiménez (Las distancias), Celia de Molina (Cómo sobrevivir a una despedida), Mercedes Sampietro (Lugares comunes), Enric Benavent (El hombre de las mil caras) y Fernando Andina (El comisario).
¿De qué trata ‘Grande de España’?
Si Vergüenza fue comparada con el humor de Berlanga, Grande de España no persigue otro objetivo. Concretamente, el de sumarse al legado de los marqueses de Leguineche, protagonistas de la trilogía compuesta por La escopeta nacional, Patrimonio nacional y Nacional III. Antonio de la Torre se mete, en Grande de España, en el pellejo de un marqués arruinado que intenta convencer, sin mucho éxito, a los demás de que sigue viviendo una edad de oro.
En cambio, las cuentas no le salen y se ve obligado a vender su decadente palacete en Madrid. Que por muy decadente que sea, debe proporcionarle algún que otro céntimo viendo a lo que se paga el m2 en la capital de España. El problema es que la empresa que se interesa por el palacio promete tanto que causa suspicacia al marqués hasta descubrir que los empresarios son, como él, unos hipócritas.

