Podemos ha ignorado la oferta que ha lanzado públicamente Ada Colau este miércoles y ha insistido en que «lo que la gente de izquierdas pedía era que Gabriel Rufián e Irene Montero hiciesen equipo» de cara a las elecciones generales, por lo que su mano «está tendida a todo el mundo». Así lo ha expresado la secretaria general de los morados, Ione Belarra, quien además ha dado a entender que la candidatura unitaria puede ser difícil de conseguir en Madrid y Barcelona (las dos provincias que más escaños reparten), pero no en el resto de circunscripciones.
«En los medios hay un foco muy importante en Madrid y Barcelona, pero el Estado español no es solo Madrid y Barcelona, este país es muy grande y muy diverso, hay muchísimas circunstancias particulares, con fuerzas soberanistas en Valencia, las Islas Baleares, en las Islas Canarias… En muchísimos lugares. Nuestra mano está tendida para que no se pierda ni un solo voto de izquierdas y estamos trabajando con todo el mundo para constituir la candidatura más amplia posible», ha explicado Belarra en una entrevista concedida a TVE.
Este miércoles, Ada Colau se mostraba dispuesta a no liderar Frente Amplio de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre si con ello contribuye a que se llegue a un acuerdo con Podemos para conseguir «un consenso y contribuir a la unidad».
«Todo se puede discutir. Se me ha presentado como candidata. Si soy útil, lo voy a hacer con mucha ilusión y a poner toda mi energía, pero si más adelante se suman otras formaciones a Frente Amplio y el acuerdo de todas esas formaciones es que hay una persona que genera más consenso que mi candidatura, adelante, cedería. Incluso con el nombre de la formación. Si el problema es el nombre, se le cambia. Lo importante es que consigamos una candidatura única», ha expresado en otra entrevista concedida a TVE.
Para Ione Belarra, la «izquierda valiente y que no se dobla» la representa en estos momentos «el tándem Gabriel Rufián-Irene Montero», y la mano de su formación, dice, «está tendida a las formaciones de Frente Amplio y a las fuerzas soberanistas», entre las que destacan Compromís, Chunta Aragonesista o Mès, que también están en conversaciones con Frente Amplio para lograr la unidad en sus territorios aunque sin renunciar a que en la papeleta figuren sus respectivos nombres.
A la pregunta de si Podemos estaría dispuesto a que Irene Montero diese un paso al lado en el liderazgo del espacio, como se ha ofrecido Ada Colau, Belarra ha respondido que estaban tan dispuestos que han organizado «unas primarias abiertas para que se presente y compita quien quiera«. «La pregunta es por qué hay organizaciones políticas de la izquierda que no han querido participar en estas primarias. No hay que tenerle miedo a la democracia», ha expresado en referencia velada a Frente Amplio.
Belarra ha recordado que, a lo largo de su historia, Podemos ha cerrado «las candidaturas de unidad más amplias de la izquierda» y que la colaboración pactada con Gabriel Rufián ha sido posible porque «es justa» y «todo el mundo está cómodo». «No hace falta insistir en las diferencias de proyecto político que hemos tenido entre las organizaciones del Frente Amplio y Podemos en esta legislatura. Ellos han respaldado a este Gobierno del rearme y de la corrupción y nosotros pensábamos que ese no era el camino para frenar a las derechas. Como era muy difícil llegar a un acuerdo les hemos propuesto devolverle la palabra a la gente. Lo que no entiendo es por qué no han querido participar en esas primarias», ha declarado abiertamente.
El acuerdo entre Podemos y ERC contempla que los morados renuncien a presentarse a las generales en Cataluña y hagan campaña por Rufián en las cuatro provincias de la comunidad. A cambio, ERC reservará algún puesto en sus listas a candidatos de Podemos independientes, pues no piensa renunciar a sus siglas, y Gabriel Rufián participará en actos electorales con Irene Montero fuera de Cataluña.

