La saga más vendida de Juan Gómez-Jurado ya da réditos en la televisión. Prime Video adaptó en 2024 la primera temporada de Reina Roja, protagonizada por Victoria Luengo y Hovik Keuchkerian. La segunda, Loba negra, llegó a España a principios de octubre, y que supone el penúltimo capítulo antes de Rey Blanco.
Con Koldo Serra (La casa de papel) en la dirección y Helena Medina (23-F, el día más difícil del rey) y Salvador Perpiñá (Los Serrano) encargados del guion, Reina Roja: Rey Blanco se espera para 2027. Concretamente, para el 20 de octubre, algo más de un año después del estreno de Loba Negra. Prime Video confirmó en mayo que había terminado el rodaje de Rey Blanco, y la tercera temporada de Reina Roja afrontaba a partir de entonces su periodo de postproducción.
Con respecto al tiempo transcurrido entre la primera y la segunda tanda de episodios, distanciadas por dos años, Rey Blanco ha sido más rápida que sus predecesoras. Además de Luengo y Keuchkerian, Rey Blanco cuenta en su reparto con Àlex Brendemühl y Eduardo Noriega. La tercera temporada contaría, en principio, con 6 episodios, los mismo que Loba negra y uno menos que Reina Roja. Todos ellos llegarían a Prime Video el mismo tiempo.
¿De qué trata ‘Rey Blanco’?
De vuelta en Madrid, Antonia Scott y Jon Gutiérrez se ven arrastrados a la prueba más arriesgada de sus carreras. Un enemigo que se hace llamar Mr. White ha diseñado un rompecabezas criminal tan meticuloso como cruel: una cadena de crímenes que, a primera vista, no admiten solución, y que solo pueden descifrarse siguiendo las reglas macabras que él mismo ha impuesto. Cada pista descubierta abre una nueva trampa, y cada hora que pasa acerca a la pareja de investigadores al fracaso, mientras la ciudad entera se convierte en el tablero de un juego que parece imposible de ganar.
Lo que empieza como un desafío intelectual pronto se transforma en algo mucho más íntimo y desesperado, porque Mr. White no busca solo poner a prueba su inteligencia, sino destruir todo aquello que aman. Antonia y Jon tendrán que dejar atrás la cautela, cuestionar sus propios métodos y arriesgar incluso su relación para sobrevivir a esta partida donde cada movimiento cuenta y ninguna certeza es segura. Entre la lógica fría de los enigmas y la urgencia emocional de proteger a los suyos, ambos descubrirán hasta dónde son capaces de llegar cuando el tiempo se agota y el rival conoce sus debilidades mejor que ellos mismos.

