El debate de la masificación del turismo está abierto en los grandes destinos de todo el mundo. Esta intensidad de visitantes, a veces, desemboca en que los locales no vean con buenos ojos a los viajeros y puedan acabar siendo hostiles con ellos.
El Daily Mail, diario de uno de los países que más turistas emite por todo el mundo, ha publicado un reportaje en el que analiza quiénes son los ciudadanos locales más antipáticos con los turistas.
Una de las ciudades más visitadas del planeta, París, es la primera de las citadas por el reportaje como un lugar donde los locales son poco amables con los visitantes.
Según Jo Hayes, fundadora de EtiquetteExpert.org, los parisinos son especialmente antipáticos si el turista no domina la lengua francesa. En cambio, el resto de Francia no cumple este estereotipo.
En segundo lugar, y pese a la fama de simpatía de los italianos, está Roma, donde la masificación turística exaspera hasta a los siempre amables romanos, según los testimonios recogidos por el Mail.
Otro de los destinos menos simpáticos es Alemania, sobre todo Berlín. Las interacciones con los alemanes están trufadas de «ojos en blanco», «miradas perdidas» e «instrucciones en alemán» aun sabiendo que el turista no domina el idioma de Goethe.
Los surcoreanos tienen fama de ser poco amables con los turistas, aunque lo justifican con la masificación de los espacios públicos en Seúl. Algo parecido pasa en Nueva York, otra de las ciudades de la lista.
Por último, países de la Europa del Este como Montenegro, Hungría, Polonia o República Checa, también se citan en el reportaje: «Tienen un historial de ser bastante poco amigables con los turistas, en particular con los que vienen de fuera de Europa o Europa del Este», concluye Jo Hayes.

