Todos conocemos las virtudes del bicarbonato de sodio y el vinagre. En casa se usa para desinfectar superficies, eliminar los malos olores, las manchas en mamparas que son difíciles de eliminar con productos convencionales, etc. Pero lo cierto es que para dejar las zapatillas blancas como nuevas, pueden no ser la solución. Existen otros dos productos ya presentes en cada hogar que sí que pueden hacer la diferencia.
Sabemos que con el tiempo, las zapatillas blancas se manchan no solo de la suciedad del día a día, sino también de un color amarillento evidente en las suelas. Esto se debe mayoritariamente a la oxidación; materiales como el caucho y algunos plásticos reaccionan con el oxígeno y con el paso del tiempo adquieren esta tonalidad. Además, la radiación ultravioleta acelera esa oxidación. Pero eso tiene solución, solo hace falta contar con pasta de dientes y detergente líquido.
Cómo limpiar tus zapatillas con pasta de dientes y detergente
La combinación de ambos productos genera una reacción química que elimina la suciedad y las manchas sin dañar el calzado (uno de los mayores problemas al usar productos blanqueadores). La pasta de dientes contiene partículas abrasivas que ayudan a desprender manchas y el detergente, por su parte, contiene tensioactivos que ayudan a disolver y arrastrar la grasa, el polvo y otras partículas adheridas al tejido o al caucho.
Para aplicar la mezcla, basta con un cepillo de dientes y frotar. La idea es que las cerdas levanten la suciedad de las pequeñas ranuras de la suela. Los cordones también quedarán como nuevos con la mezcla. Retíralos de las zapatillas y aplica una pequeña cantidad de pasta de dientes, unas gotas de detergente y un poco de agua; frota y deja actuar unos minutos; y aclara con abundante agua.
Otros métodos para limpiar las zapatillas blancas
Además de la mezcla de pasta de dientes y detergente, existen otros métodos para limpiar las zapatillas blancas en casa. El jabón de Marsella, por ejemplo, es útil para eliminar la suciedad de la tela y de las suelas. Basta con humedecer ligeramente la zapatilla, aplicar el jabón sobre las zonas manchadas y frotar con un cepillo suave antes de retirar los restos con un paño húmedo.
Otra opción es utilizar agua oxigenada, especialmente para algunas manchas difíciles en zapatillas de tela blanca. Puede aplicarse en pequeñas cantidades sobre la zona afectada y dejarse actuar durante unos minutos antes de aclarar. También es importante tener en cuenta el material de la zapatilla, pues estos métodos pueden resultar bien en tejidos y caucho, pero no en piel, ante o materiales delicados.

