La armada alemana ha probado esta madrugada en aguas del océano Atlántico un misil balístico con un alcance superior a los 500 kilómetros, según ha confirmado este miércoles el vicealmirante, Jan Christian Kaack, que ha calificado la prueba de «éxito» para la marina germana en un momento de máxima tensión con Rusia.
«Con el exitoso lanzamiento de un misil balístico anoche en el Atlántico Norte, hemos hecho historia naval. Estoy sumamente satisfecho con este logro. El sistema puede desplegarse con éxito desde nuestras unidades, y su alcance potencial supera todo lo que conocíamos hasta ahora», ha señalado Kaack.
«Para la protección de Alemania y nuestros aliados, esta prueba representa un nuevo capítulo en términos de disuasión y preparación en el mar», ha recalcado el vicealmirante, después de que Berlín haya señalado a Moscú como responsable del ataque híbrido contra el aeropuerto de Leipzig del pasado 4 de agosto.
La prueba balística de la armada alemana se ha realizado desde la fragata Sachsen-Anhalt, de la clase F125, desplegada junto a otra fragata de apoyo en la zona marítima comprendida entre Irlanda e Islandia. El misil completó la trayectoria prevista hacia el objetivo marcado y logró un impacto preciso.
Se trata de un misil cuasibalístico LORA (Long Range Attack) de tecnología israelí, cuyas compras planea acelerar la armada alemana para reforzar su arsenal disuasorio.
Según medios alemanes, los preparativos del test se llevaron a cabo en secreto, aunque se advirtió públicamente al tráfico marítimo y aéreo con 45 días de antelación.
La prueba se ha realizado después de que Alemania haya ordenado el cierre del consulado ruso en la ciudad de Bonn y del centro cultural ruso de Berlín, como respuesta al ataque contra el aeropuerto de Leipzig. «El Gobierno federal llega a la conclusión de que Rusia es responsable del ataque híbrido perpetrado en Leipzig el 4 de agosto», declaró este martes el ministro del Interior de Alemania, Alexander Dobrindt, en una rueda de prensa en Berlín junto al titular de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul.
Además del cierre del consulado, Berlín anunció que reforzará los «controles de entrada para los ciudadanos rusos» y aumentará «la presión sobre la flota fantasma rusa».

