La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha anunciado este domingo los detalles del acuerdo petrolero suscrito con Estados Unidos, el cual tendrá una vigencia de 25 años y mantendrá la soberanía sobre sus recursos naturales.
Según ha explicado la mandataria en un llamamiento oficial, el acuerdo entre ambos países ha sido suscrito por un total de «25 años» y contemplará «el desarrollo de 17 campos estratégicos» con un objetivo de producción «superior a 1.5 millones de barriles diarios».
«Nuestra meta va más allá con la firma de otros importantes acuerdos que incluyen a grandes empresas como Chevron, Repsol Eni, Shell, BP, entre otros. Queremos ser una potencia energética», señaló la mandataria en un mensaje transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Asimismo, Rodríguez ha asegurado que el pacto alcanzado con la Casa Blanca desembolsará un total de casi 210.000 millones de dólares (unos 193.000 millones de euros) al Estado venezolano, según estimaciones de la propia presidenta encargada. «En términos concretos, esto significa que por cada barril producido y vendido, cerca de 19 dólares ingresan directamente a nuestro país», indicó.
«Todo esto que permitirá apalancar la recuperación del país y avanzar en las mejoras que todos los venezolanos queremos, necesitamos y merecemos. Por eso, escogimos el camino de la diplomacia con los Estados Unidos de América, para transformar nuestras diferencias en cooperación», ha resaltado.
Rodríguez agregó que este proyecto contempla el desarrollo de ocho bloques verdes en la Faja Petrolífera del Orinoco —una zona que abarca más de 55.000 kilómetros cuadrados ubicada en el este y centro-este del país—, con regalías mínimas de 16% e impuesto sobre la renta del 34%, lo que, consideró, permitirá apalancar la recuperación económica de Venezuela.
Igualmente, agradeció al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, por su esfuerzo para lograr este acuerdo. «Pero hay algo que debe quedar absolutamente claro, Venezuela conserva la propiedad y la soberanía sobre sus recursos«, subrayó la mandataria encargada, tras defender que en este acuerdo «cada parte aporta aquello que puede hacer mejor».

