El ejecutivo pasó de construir un imperio inmobiliario de miles de millones de dólares a recibir la sentencia final tras el colapso y fraude de su empresa
Xu Jiayin, fundador de Evergrande tres décadas atrás, quien llegó a ser uno de los hombres más ricos de Asia, fue condenado a cadena perpetua por un tribunal de Shenzhen, el pasado 20 de agosto. El empresario, conocido también como Hui Ka Yan, fue declarado culpable de varios delitos financieros: fraude en la captación de fondos, absorción ilegal de depósitos públicos, uso indebido de recursos y soborno, entre otros. Además, las autoridades ordenaron confiscar sus bienes personales.
La caída de Evergrande comenzó a hacerse evidente en 2021, cuando el conglomerado inmobiliario dejó de pagar sus deudas y quedó atrapado en una crisis de liquidez. El grupo acumulaba, entonces, pasivos superiores a los U$300.000 millones, convirtiéndose en uno de los mayores casos de endeudamiento empresarial de la historia reciente a nivel mundial, comparable a grandes quiebras como la del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers y el gigante de las telecomunicaciones gringas WorldCom.
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Durante años, el crecimiento de Evergrande estuvo impulsado por un agresivo modelo basado en el endeudamiento. La compañía obtenía grandes préstamos para financiar proyectos inmobiliarios y vendía viviendas sobre planos. Los recursos recibidos de los compradores y el acceso a nueva financiación permitían iniciar otras construcciones. El sistema funcionó mientras continuó el flujo de dinero, pero se volvió insostenible cuando la empresa perdió acceso al crédito.
Las investigaciones determinaron posteriormente que, entre 2016 y 2021, se manipularon datos financieros para inflar los activos y ocultar obligaciones. Es decir, se maquillaron las cifras. Las autoridades también señalaron que Evergrande había sobreestimado sus ingresos en decenas de miles de millones de dólares mediante prácticas contables fraudulentas.
El derrumbe de un imperio
El gigante Chino, Evergrande, alcanzó a contabilizar 1.300 proyectos inmobiliarios en 280 ciudades China
En agosto de 2023, Evergrande solicitó protección frente a sus acreedores en un tribunal de Nueva York. Ese mismo año, Xu Jiayin quedó bajo control de las autoridades chinas y fue apartado de la vida pública. En enero de 2024, un tribunal de Hong Kong ordenó la liquidación de la compañía después de que no se presentara un plan viable para reestructurar su deuda.
El derrumbe empresarial también terminó con la fortuna de su fundador. Xu llegó a tener una riqueza estimada en más de U$45.300 millones en el momento de mayor expansión de su imperio, a finales de 2017. Su patrimonio se esfumó y, de ese modo, se selló la caída Evergrande, que alcanzó a ser la segunda mayor promotora inmobiliaria de China por ventas.
La reciente sentencia es el capítulo final de la crisis. Evergrande recibió una multa de U$ 11.865.632, mientras que su filial inmobiliaria deberá pagar U$1.041.163.200. Además, otras 56 personas relacionadas con el grupo fueron condenadas, incluidos altos ejecutivos que recibieron penas de hasta 18 años de prisión.
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