El verano viene acompañado, lo queramos o no, del aumento de los mosquitos. Con las altas temperaturas, estos insectos aumentan su actividad y se convierten en un auténtico inconveniente, sobre todo, durante las noches al aire libre. Para mantenerlos alejados y evitar las picaduras, se vende una gran variedad de productos, pero no todos los métodos ofrecen la protección que prometen.
En este sentido, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha analizado diferentes sistemas para combatir los mosquitos y advierte sobre la «falta de eficacia» de las pulseras repelentes y de los aparatos de ultrasonidos.
Eficacia baja o nula
Las pulseras impregnadas con repelente pueden parecer una opción cómoda. Se colocan en la muñeca y permiten llevarlas todo el día sin tener que aplicarnos nada sobre la piel. Pero, ¿realmente funcionan? La realidad es que estas «no protegen más allá de la zona que rodea a la muñeca«, explican desde la OCU. Esto implica que el resto del cuerpo no quedaría protegido.
Lo mismo ocurre con los aparatos de ultrasonidos, ya que «continúan sin contar con la evidencia científica que respalde su eficacia para alejar a los mosquitos». Estos se basan en la creencia de que ciertas frecuencias sirven para ahuyentar a estos insectos, sin embargo no ofrecen una protección real.
Medidas que sí funcionan
Por lo tanto, ¿qué opciones sí son efectivas ante los mosquitos? La OCU recomienda los repelentes cutáneos en espray, gel o barra, los cuales alteran los receptores olfativos del insecto. Su eficacia depende del principio activo y de su concentración, siendo los más potentes aquellos formulados con DEET. También destacan los que usan icaridina o picaridina, mientras que el citriodiol y el IR 3535 son un poco menos eficaces, y los aceites esenciales «apenas protegen durante media hora tras su aplicación, pero también son menos tóxicos».
Los insecticidas domésticos también son muy útiles, tanto en aerosol como en difusores eléctricos. No obstante, deben utilizarse con moderación, pues «a largo plazo sus principios activos (las piretrinas) podrían resultar tóxicos. Por eso conviene ventilar las habitaciones tras su aplicación y desconectar los difusores durante el día cuando no sean necesarios», detalla la OCU.
Poner el ventilador, eliminar cualquier recipiente en el que pueda acumularse agua estancada, instalar mosquiteras y vestir prendas de manga larga y pantalón largo en zonas especialmente expuestas son otras estrategias que nos ayudarán a prevenir las picaduras.

