El alto tribunal concluyó que la empresa respetó el debido proceso disciplinario y confirmó que la terminación del contrato de trabajo estuvo ajustada a la ley.
La Corte Suprema de Justicia dejó en firme el despido de un trabajador de Huawei que solicitaba su reintegro tras ser desvinculado por no demostrar el destino de 100 millones de pesos retirados de sus cesantías para la presunta compra de vivienda.
Con esta decisión, la Sala de Casación Laboral negó el recurso presentado por Gustavo Adolfo Díaz Flórez y mantuvo la sentencia del Tribunal Superior de Medellín, que previamente había confirmado el fallo de primera instancia favorable a la empresa.
El trabajador alegaba un despido injustificado
En la demanda, el extrabajador solicitó que se declarara que su despido fue injusto, ilegal y violatorio del debido proceso. Además, pidió su reintegro al cargo, el pago de salarios y prestaciones dejados de percibir, así como una indemnización por los perjuicios ocasionados.
Según expuso, la empresa habría iniciado una estrategia para desvincular a empleados con más de 20 años de servicio, luego de que el Ministerio del Trabajo no autorizara un despido colectivo de 289 trabajadores.
También aseguró que fue citado a descargos en mayo de 2019 por no legalizar el retiro parcial de sus cesantías, pero decidió no rendir explicaciones porque consideraba que no existían garantías suficientes dentro del proceso disciplinario. Un mes después fue despedido.
La posición de Huawei
Huawei sostuvo que la terminación del contrato obedeció exclusivamente a que el trabajador no acreditó que los recursos retirados de sus cesantías hubieran sido destinados a la compra de vivienda, finalidad para la cual fueron autorizados.
La compañía explicó que el empleado solicitó el retiro de 100 millones de pesos presentando una promesa de compraventa de derechos hereditarios sobre un inmueble. Sin embargo, posteriormente no entregó la documentación que demostrara el uso legal de esos recursos.
Asimismo, la empresa afirmó que el proceso disciplinario se desarrolló respetando las normas laborales y las garantías del debido proceso.
La Corte respaldó el procedimiento disciplinario
Al estudiar el recurso de casación, la Sala Laboral concluyó que no existían fundamentos para modificar las decisiones adoptadas por los jueces de Medellín.
El alto tribunal consideró probado que el trabajador retiró las cesantías, que posteriormente fue requerido en varias oportunidades para justificar el destino de los recursos y que, ante la falta de respuesta, fue citado a descargos antes de que se produjera la terminación del contrato.
En la sentencia, la Corte también señaló que el análisis del caso debía tener en cuenta las disposiciones convencionales que regulaban la relación laboral y recordó el carácter obligatorio de estas normas dentro del proceso disciplinario.
Con estos argumentos, la Corte Suprema decidió mantener la sentencia del Tribunal Superior de Medellín y confirmó que el despido fue ajustado a derecho, por lo que rechazó las pretensiones de reintegro e indemnización presentadas por el trabajador.

