la historia de Icasa y su legado en manos de Haceb

la historia de Icasa y su legado en manos de Haceb

Bajo el liderazgo de Santiago Londoño Aguilar, Haceb continúa preservando el legado de Icasa, uno de los nombres más emblemáticos del mercado industrial colombiano

Hace 23 años, la antioqueña Haceb adquirió la marca Icasa y sus derechos de propiedad industrial. Aunque la empresa ya no fabrica las emblemáticas neveras ni los demás electrodomésticos que convirtieron a la compañía bogotana en una marca icónica para los colombianos, continúa protegiendo con rigor uno de los nombres más recordados de la industria nacional.

Bajo el liderazgo de Santiago Londoño Aguilar, gerente general y presidente de Haceb, la empresa vela por preservar el valor y la identidad de una compañía que marcó a varias generaciones.

Durante las décadas de 1970 y 1980, Icasa —Industria Colombiana de Artefactos—, entonces bajo el control de la familia Glottmann, se convirtió en un símbolo de progreso y estatus. Sus neveras eran el sueño de los recién casados y un distintivo en los hogares colombianos. Su reconocido eslogan, Ideas que duran, reforzó la reputación de una empresa que llegó a dominar cerca del 20 % del mercado nacional.

En su mejor momento, Icasa contó con 90 sucursales, empleó a más de 4.500 personas y amplió su portafolio de 8 a 30 líneas de productos. Incluso, durante los años ochenta, logró adquirir parte de las operaciones de General Electric en Colombia, consolidándose como uno de los principales fabricantes de electrodomésticos del país.

Sin embargo, esa historia de éxito comenzó a desmoronarse en la misma década. Entre los factores que precipitaron su crisis estuvieron los problemas financieros, las dificultades administrativas, la creciente competencia y los conflictos laborales. La combinación de estos elementos debilitó progresivamente a la compañía hasta llevarla a vender sus activos con miras a su liquidación a finales de los años noventa.

La historia de la marca, no obstante, no terminó allí. Haceb, fundada por José María Acevedo Alzate, adquirió Icasa mediante un proceso administrado por la Fiduciaria de Occidente y formalizó la compra en 2003. Aunque desde entonces no se volvió a fabricar ningún producto bajo el sello Icasa, la compañía antioqueña conservó la propiedad de la marca y continúa defendiendo sus derechos.

Esa estrategia quedó nuevamente en evidencia cuando Haceb se opuso al registro de la marca Hicasa ante la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC). Según la empresa, la similitud fonética entre ambos nombres podría inducir a error a los consumidores y afectar el reconocimiento construido durante décadas.

Por su parte, los representantes de Hicasa argumentaron que su actividad estaría enfocada en equipos de climatización y no en electrodomésticos, además de sostener que la incorporación de la letra «H» evitaba cualquier posibilidad de confusión. Sin embargo, en primera instancia, la Superintendencia de Industria y Comercio acogió los argumentos de Haceb y negó el registro solicitado, al considerar que existía un riesgo de confusión entre ambas marcas.

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