Rancho Dutton ha terminado. Y su segunda temporada, ya confirmada, no se atisba en el horizonte. Se ignora por el momento cuándo volveremos a saber de Beth Dutton y Rip Wheeler, y el cambio de desarrollador seguramente no ayude. En cualquier caso, la próxima tanda de episodios podremos verla en España gracias a SkyShowtime.
La secuela de Yellowstone, sin Taylor Sheridan a los mandos, sigue a Beth y Rip, hija de John Dutton (Kevin Costner) y su marido respectivamente, en Texas. Ambos han llegado hasta allí tras ver cómo su pequeña explotación era pasto de las llamas y todas sus vacas, excepto un ternerillo, eran carbonizados. Ahora, los poderosos Dutton son unos recién llegados a una tierra comandada por una mujer.
Si Yellowstone no escondía sus referencias, con John Ford, Sin Perdón o Bailando con lobos como guías, tampoco lo hace Rancho Dutton. En esta secuela, está muy presente el clásico colosal Gigante, que puedes ver en Filmin.
Protagonizada por Rock Hudson y Elizabeth Taylor, y James Dean como secundario. Gigante se estrenó sin que este pudiera ya verla: la vida del talento de mayor magnitud y brevedad de la historia de Hollywood llegó a su final durante la postproducción de la película. Era la tercera en la que intervenía como protagonista y fue nominado al Oscar a título póstumo.
¿En qué se parecen ‘Gigante’ a ‘Rancho Dutton’?
La dimensión de Texas jamás ha sido tan bien explicada como en ese viaje de luna de miel de Taylor y Hudson en el que la primera pregunta cuándo llegan a Texas, y Hudson le responde que llegaron hace ocho horas. Y aun queda mucho camino por delante.
Gigante, dirigida por el tristemente olvidado George Stevens (o al menos no tan reivindicado como se debiera), aborda cuestiones en las que Rancho Dutton no se sumerge por el momento, como la racial. Rock Hudson es el propietario de un rancho inmenso y un hombre republicano a ultranza para el que los mexicanos son como las vacas que vagan por el páramo. Animales de los que servirse.
Sin embargo, a medida que su mujer, más liberal, toma las riendas, la percepción del protagonista comienza a cambiar hasta acabar (y sin destriparte nada) en una vencedora derrota en la que Hudson acaba tumbado de un puñetazo.
En lo que sí se hermanan Rancho Dutton y Gigante es, además del paisaje y la relación entre la propiedad de las tierras y el poder en bruto, en la figura de Juan Pablo Raba. James Dean interpreta a un capataz a las órdenes de la hermana de Hudson, cuya mentalidad incestuosa la lleva a cargar contra Taylor. Esto provoca que destroce a su caballo y la hermana caiga ante la montura molida y muera.
El capataz queda, entonces, desprotegido, y decide vengarse de Hudson, tal y como ocurre con el personaje de Juan Pablo Raba en Rancho Dutton, al que de repente se desposee de cualquier relevancia. En venganza, Raba recurre a su padre biológico, dedicado al narcotráfico; mientras que Dean se aferra a un terruño que le ha legado la hermana y que se niega a vender. La suerte le sonríe: Taylor, en una de sus visitas, pisa un tablón y bajo él mana un líquido negro muy alentador.
Gigante le dio el Oscar a Stevens y es postergadora de ese gran cine épico de David Lean que postergó Paul Thomas Anderson con Pozos de ambición. No vamos a extendernos salvo en la defensa interpretativa del siempre reducido a su físico Rock Hudson; y en James Dean. Verlo actuar nos recuerda que no es una leyenda porque murió joven y dejó un hermoso cadáver. Es una leyenda porque alcanzó a existir.

