El ratón orejudo andino, el mamífero que vive a mayor altitud del mundo y es capaz de desintoxicar plantas venenosas

El ratón orejudo andino, el mamífero que vive a mayor altitud del mundo y es capaz de desintoxicar plantas venenosas

El ratón orejudo andino es el mamífero que vive a mayor altitud en el mundo gracias a que ha desarrollado adaptaciones metabólicas y genéticas que le permiten prosperar, entre ellas una inesperada capacidad para desintoxicar plantas venenosas, para sobrevivir en entornos extremos. Así se explica en un estudio publicado este jueves en la revista Science y elaborado por científicos pertenecientes a instituciones de Canadá, Chile, EEUU y Reino Unido.

El Phyllotis vaccarum se puede encontrar viviendo a elevaciones que superan los 6.700 metros sobre el nivel del mar. A estas altitudes, las temperaturas del aire se mantienen casi permanentemente bajo cero y los niveles de oxígeno son solo un 44% de los que hay a nivel del mar, lo que crea desafíos fisiológicos extremos para la supervivencia de los mamíferos.

A pesar de estas condiciones, los ratones orejudos prosperan, ocupando hábitats que abarcan desde el nivel del mar hasta las cumbres de las montañas de mayor altitud. Las adaptaciones que permiten a esta especie vivir de forma única en una gama tan increíble de entornos, incluyendo el aire enrarecido y gélido de los Andes, no se comprenden del todo.

Schuyler Liphardt, de la Universidad de Montana (EEUU), y sus colegas analizaron datos de secuenciación del genoma completo de 167 ratones orejudos recolectados en diversas ubicaciones del rango altitudinal de la especie. Los especímenes se recolectaron durante cinco expediciones extremas a gran altitud en los Andes centrales y estudios adicionales en altitudes bajas y medias.

Los investigadores compararon animales de gran altitud con ratones de menor altitud y una especie de tierras bajas estrechamente relacionada. Mediante experimentos de laboratorio que simulaban condiciones frías y con bajo contenido de oxígeno, descubrieron que los de gran altitud generaban significativamente más calor corporal y mostraban mayor actividad tanto en sus músculos como en la grasa parda productora de calor, lo que refleja una mayor capacidad para mantenerse calientes a pesar de la falta de oxígeno.

Sorprendentemente, estos ratones no dependían de muchas de las adaptaciones de transporte de oxígeno observadas en otros mamíferos de gran altitud, como los cambios en la hemoglobina. En cambio, parecen depender de un conjunto diferente de adaptaciones fisiológicas y genéticas que mejoran la producción de energía, regulan los vasos sanguíneos y ayudan a sus cuerpos a funcionar bajo privación crónica de oxígeno.

De forma inesperada, la evidencia genómica reveló una selección generalizada en las vías metabólicas implicadas en la desintoxicación de compuestos derivados de plantas, lo que sugiere que la especie también ha desarrollado la capacidad de metabolizar plantas tóxicas.

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