
La maternidad tardía ya es toda una realidad en España. En 2025, se registraron 33.360 hijos nacidos en el grupo de mujeres mayores de 40 años, frente a los 30.497 de las madres de menos de 25, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Motivos laborales, económicos e incluso personales están provocando que muchas mujeres decidan convertirse en madres mucho más tarde de lo que lo hicieron sus abuelas y sus madres. En este sentido, desde 20bien hemos hablado con la Dra. Iria Fernández, especialista en Ginecología y Obstetricia de IVI Vigo, que nos explica cómo evoluciona la fertilidad según se cumplen años, cuáles son los límites de la reproducción asistida y qué opciones existen para esas mujeres que deciden dilatar su edad para la maternidad.Cada vez más mujeres se plantean la maternidad después de los 40 años. ¿Qué ha cambiado en la sociedad para que esta tendencia se haya consolidado?Probablemente la incorporación de la mujer al mercado laboral, así como el acceso a estudios superiores, sean los principales factores que han influido en el retraso a la hora de tener hijos. No solo es la conciliación, sino también un cambio en el proyecto vital más allá de la propia maternidad. Por otra parte, el acceso a la vivienda propia, la edad tardía en que las personas se estabilizan profesional y económicamente.A menudo se dice que «los 40 son los nuevos 30». Desde el punto de vista reproductivo, ¿hasta qué punto es cierta esta idea? ¿La biología acompaña realmente ese cambio social? Realmente, desde un punto de vista reproductivo, la situación no ha cambiado mucho respecto a nuestras abuelas. Es cierto que la esperanza de vida es mucho mayor, pero la edad ideal para la maternidad sigue estando en los veinte, tanto en tasas de éxito como para evitar posibles complicaciones. Aun así, hoy es habitual retrasar la maternidad más allá de la treintena, sin que eso suponga un problema en muchos casos. A partir de los 40 años es cuando hablamos de edad materna avanzada, y ahí la medicina reproductiva juega un papel clave para acompañar y ofrecer soluciones a muchas mujeres.¿Cómo evoluciona la fertilidad femenina a partir de los 35 años y qué ocurre especialmente a partir de los 40?Aquí tenemos dos grandes problemas: por un lado, la disminución de la reserva ovárica, que es algo fisiológico y sucede en todas las mujeres en mayor o menor medida a partir de los 35 años, y dependerá de la reserva ovárica previa de esa persona, esto es, del número de óvulos restantes en el ovario. Por otro lado, y quizás más importante, la disminución de la calidad ovocitaria, cuyo empeoramiento más drástico sucede a partir de los 38 años. Se unen entonces dos factores de mal pronóstico a partir de los 40 años: pocos óvulos y de mala calidad.Muchas mujeres llegan a los 40 con buena salud, hábitos saludables y una vida activa. ¿Eso se traduce también en una mejor capacidad reproductiva o la edad sigue siendo el factor determinante?Está claro que un estilo de vida saludable va a contribuir a una mejor perspectiva de embarazo favorable tanto para la madre como para el feto, pero si hablamos de capacidad reproductiva, la edad seguirá siendo el factor determinante. El cuidarnos no asegura una buena reserva o calidad ovocitaria en el largo plazo.¿Qué probabilidades reales tiene una mujer de conseguir un embarazo espontáneo a los 40, 42 o 45 años? ¿Existe todavía mucha desinformación sobre este tema?Por todo lo que hemos explicado anteriormente, conforme avanza la edad, más difícil será conseguir un embarazo con óvulos propios, siendo muy raro a partir de los 45 años, que ronda la edad límite para intentar la fecundación in vitro. A partir de aquí la inmensa mayoría de embarazos, incluso con tratamientos de reproducción asistida, serán mediante donación de ovocitos.Como habíamos dicho, no es solo que el número de óvulos cada vez será menor, sino que la tasa de embriones anormales, desde un punto de vista cromosómico, cada vez será mayor. Para que nos hagamos una idea, este porcentaje pasa de un 59% a los 40 años a cerca del 85% a los 44-45 años, lo cual, aparte de dificultar la concepción, incrementa muchísimo la tasa de aborto.La reproducción asistida ha avanzado enormemente en los últimos años, pero ¿cuáles son sus límites? ¿Hasta dónde puede compensar el efecto del envejecimiento ovárico?Existen distintas iniciativas para intentar revertir el efecto de la edad en la función ovárica. Las que ya se están aplicando a nivel clínico son estrategias de activación del ovario, como la instilación intraovárica de plasma rico en plaquetas (PRP) y la fragmentación del ovario (OFFA) con o sin activación. El problema es que estas técnicas consiguen, en ocasiones, incrementar la respuesta del ovario a las estimulaciones temporalmente, pero todavía no hay datos claros de la mejoría en la calidad de óvulos, que es el principal factor que condiciona los resultados reproductivos en una edad avanzada. Ya a nivel de investigación, el desarrollo de gametos a partir de otros tipos celulares podría llegar a ser una opción de futuro.¿Qué riesgos o complicaciones pueden aparecer con más frecuencia en los embarazos a partir de los 40 años? ¿Cómo se controlan actualmente desde el punto de vista médico?Hay distintas complicaciones obstétricas que son más frecuentes en gestaciones a partir de los 40 años, como pueden ser la diabetes gestacional, la preeclampsia y el parto pretérmino entre otras. Hoy en día estos embarazos son muy frecuentes, por lo que ya hay protocolos específicos de control precoz de la diabetes y la hipertensión arterial en embarazadas, pero también a nivel de las clínicas controlamos múltiples factores antes de comenzar los tratamientos, como el estado de salud a nivel metabólico y hormonal, si existen enfermedades concomitantes y es preciso ajustar medicaciones… Todo siempre en contacto con el especialista en cada caso. También se realiza un cribado de cáncer de cérvix y de mama.Habitualmente se pone el foco en la edad de la mujer, pero ¿qué papel juega la fertilidad masculina? ¿Cómo influye también el envejecimiento del hombre en las posibilidades de concepción?Hoy en día se aprecia un descenso importante en la calidad del semen en general, por lo que muchas de nuestras parejas tienen una infertilidad mixta masculina y femenina. Al igual que en la mujer, el envejecimiento del varón no ayuda porque, a partir de edades más avanzadas, empeorarán los parámetros seminales y otros factores como el aumento de la fragmentación del ADN espermático. Esto se refleja en peores tasas de fecundación, desarrollo embrionario y también más anomalías genéticas embrionarias.¿Cada vez más mujeres se plantean preservar su fertilidad mediante la congelación de óvulos? ¿Cuál sería el momento ideal para hacerlo y qué expectativas conviene tener?Es una buena opción siempre que no sea posible intentar la concepción natural por debajo de los 35 años, que sería la edad ideal tanto para gestar en casa como mediante tratamientos de reproducción asistida. Si ya hemos superado esta edad, se recomienda siempre intentar hacerlo por debajo de los 40 años ya que, a partir de ahí, estaremos vitrificando una gran mayoría de ovocitos con alteraciones en su ADN. Esta técnica permite preservar la posibilidad de intentar el embarazo con óvulos propios de buena calidad a edades más avanzadas, pero, aunque la supervivencia de estos gametos ronda el 92%, un óvulo vitrificado no es igual a un embrión de buena calidad, por lo que siempre se ajusta un objetivo de número de óvulos necesarios para intentar al menos un recién nacido vivo en base a la edad y la reserva ovárica. Hoy en día contamos, además, con herramientas como la inteligencia artificial, que permite valorar la calidad ovocitaria por imagen y establecer un pronóstico en la futura FIV.Si tuviera que trasladar tres mensajes clave a las mujeres que desean ser madres más allá de los 40, ¿cuáles serían?En primer lugar, si no queda más remedio, por las circunstancias que sean, tomar la decisión de ir adelante lo antes posible. Segundo, adelantarse y tener la precaución de vitrificar óvulos unos años antes. Por último, ya sabiendo que a esa edad el riesgo para el embarazo es significativamente mayor, tener unos hábitos de vida saludables para llegar en las mejores condiciones posibles.Más allá de los datos médicos, muchas mujeres viven esta etapa con presión, dudas o incluso culpa por haber retrasado la maternidad. ¿Cómo se les puede acompañar mejor desde la consulta?Lo que acostumbro a decir a mis pacientes, ya que la culpa y las dudas acerca de si es egoísta hacerlo a una determinada edad son frecuentes es que, una vez la decisión está tomada, debemos ver en qué punto estamos e intentar elegir la opción de tratamiento que nos asegure en la medida de lo posible un bebé sano con expectativas realistas. Es necesario invertir tiempo en aconsejar, tranquilizar y ayudar en la toma de decisiones, teniendo en cuenta que una inmensa mayoría de mujeres hasta los 50 años conseguirán su sueño de convertirse en madres. También tenemos una unidad de apoyo psicológico para todas las pacientes que lo necesiten.

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