Hace 20 años, aquel fatídico 3 de julio de 2006, el tiempo se detuvo de golpe en el subsuelo de Valencia. Fue en el mismo instante en que un convoy de la línea 1 de Metrovalencia con 150 personas a bordo descarriló al tomar la curva próxima a la estación de Jesús. El brutal accidente dejó 43 muertos y 47 heridos y una conmoción social con derivadas políticas y judiciales que, dos décadas después, todavía desgarra a los familiares de las víctimas, que emprendieron una lucha por conocer las verdaderas causas del siniestro y a los responsables de que aquel tren enfilara a 80 kilómetros por hora un tramo que tenía la velocidad marcada a la mitad sin que ningún sistema de frenado automático lo impidiera. Hoy, en el mismo punto de la superficie, 43 relojes permanecen con la hora detenida pasada la una del mediodía, en el monumento que homenajea a las víctimas, donde sus allegados las volverán a recordar con flores y silencio.
Aquel mismo verano, la primera comisión de investigación concluyó, con la mayoría absoluta del PP, que la mayor tragedia de metro en España fue «inevitable e imprevisible» por el exceso de velocidad y descartó responsabilidades políticas. La oposición de izquierdas defendió que el accidente era evitable y que la línea tenía carencias de seguridad. En 2015, con el cambio político, impulsó una nueva investigación que, esta vez sí y ahora con el voto en contra de los populares, apuntó a 13 responsables políticos, entre ellos el expresidente de la Generalitat Francisco Camps.
La causa judicial también sufrió vaivenes a lo largo de los años, con varios archivos en el juzgado de Instrucción 21 de Valencia. La magistrada consideró que la responsabilidad penal se extinguió con la muerte del maquinista, pero la Audiencia ordenó hasta tres veces la reapertura del caso. El juicio no llegó a celebrarse porque cuatro procesados aceptaron 22 meses de cárcel tras declararse culpables y otros cuatro fueron absueltos. Entre ellos, la exgerente de FGV, Marisa Gracia.
El contexto social basculó del olvido a la movilización. Solo unos días después de la tragedia se celebró en Valencia el V Encuentro Mundial de las Familias presidido por el papa Benedicto XVI. El pontífice se paró a rezar junto a la estación, que más tarde incluso cambió de nombre.
Hasta 105 concentraciones
Las familias de las víctimas, agrupadas en la asociación AVM3J, emprendieron una cruzada con hasta 105 concentraciones el día 3 de cada mes para reclamar la verdad entre 2006 y 2015. El lema de su pancarta siempre fue 43 muertos + 47 heridos. Cero responsables, hasta que la justicia dictaminó las condenas y la responsabilidad de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV). La emisión de un programa de televisión con su lucha despertó una ola de solidaridad que llenó la plaza de la Virgen y puso el foco su lucha.
Un proceso «muy largo y doloroso»
Ana Esplugues y Josefa Lluch resultaron heridas graves tras salir despedidas de los vagones. Aquel 3 de julio comenzó para ellas un proceso «muy largo y doloroso» en lo físico y lo emocional. La primera fue de las que más tiempo pasó en el hospital y la segunda perdió a su hija.
Ambas explican que están «orgullosas» de la lucha llevada a cabo por la asociación de víctimas AVM3J porque el objetivo era saber «qué pasó» para tener la «certeza» de que no se volviera a repetir. Para Lluch, «al principio» eran víctimas «invisibles» porque a los responsables políticos «no les interesaba vernos», mientras que Esplugues reivindica que «uno no tiene que callar ante la injusticia».
«Es increíble que sucediera eso. Vivimos en un país avanzado, con tecnología» y ocurrió en «algo tan sencillo como es desplazarte en transporte público», expone Ana Esplugues, quien ha añadido que «no te puedes creer» que un servicio así «esté en tales condiciones» como «para que suceda algo tan grave».
Actos de recuerdo
El Ayuntamiento de Valencia ha convocado un minuto de silencio a mediodía a las puertas de los edificios municipales de la ciudad con motivo del aniversario del accidente. El de Torrent, ciudad que sufrió la pérdida de 21 vecinos, ha programado un acto institucional en recuerdo de las víctimas, las personas heridas y sus familias. El homenaje comenzará a las 12:40 horas en el monumento dedicado a las víctimas del accidente, situado en la rotonda de Pare Méndez, frente a la plaza de la Unión Musical.
Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) ha convocado un paro de un minuto a la una de la tarde, en todos los centros de trabajo y en las líneas en servicio de Metrovalencia, que se detendrán en la estación por la que circulen en ese momento.

