En general las opiniones están siendo divisivas, pero El día de la revelación no deja de ser una gran oportunidad para pasar revista del legado de Steven Spielberg. El llamado Rey Midas de Hollywood, que al igual que hizo recientemente con Los Fabelman ha planteado en su nuevo acercamiento a los contactos extraterrestres una suerte de amalgama de gran parte de los hitos e inquietudes de su carrera. Así que, aprovechando su presencia en cines, lancémonos a clasificar toda su obra.
La filmografía resultante se compone de 35 largometrajes, habiendo excluido de una carrera tan extensa proyectos como Firelight (el que fue en puridad su primer film: 130 minutos filmados en los años 60 que sin embargo están casi totalmente perdidos), su corto iniciático Amblin’ o la historia que dirigió para En los límites de la realidad en el 83.
35. Amistad (1997)
Una crítica recurrente a Spielberg ha sido que lo que mejor se le da son las historias escapistas e ingenuas, y que cuando quiere meterse en ligas más serias se ve obligado a impostar la voz para reclamar relevancia y premios. Sin compartir ese reproche del todo, lo cierto es que este tedioso film auspiciado a rebufo del fenómeno de La lista de Schindler es la mayor prueba de que hay cosas que a este cineasta no se le dan bien.
34. 1941 (1979)
Una cosa que tampoco se le da bien es el humor gamberro y la sátira política. Ha tenido pocas ocasiones de demostrarlo, sin embargo, y la causa es que el primer exponente de estas preocupaciones fue un fracaso desolador, mucho más doloroso por cuanto venía del éxito histórico de Tiburón y la industria estaba dispuesta a seguirle a cualquier lado.
33. Mi amigo el gigante (2016)
No es, por lo demás, que lidiando con aspiraciones más humildes y fantasiosas nuestro hombre sea infalible. Mi amigo el gigante adaptaba un libro de Roald Dahl y es uno de sus esfuerzos menos convincentes con diferencia, del que solo se salva el trabajo de Mark Rylance.
32. Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (2008)
Seguramente una de las películas de Spielberg que más hostilidad se ha granjeado. La saga de Indiana Jones tenía tanto estatus como para que se antojara inevitable que los seguidores fueran más exigentes de la cuenta, pero sin duda no ayudó lo de Shia Labeouf ni la trama alienígena.
31. El mundo perdido (1997)
Otra secuela que desmerece totalmente el recuerdo de la historia original, aunque en este caso por cada personaje ridículo o derivación marciana del argumento, nos topamos con secuencias de suspense modélico como aquella caravana suspendida en el acantilado. Algo es algo.
30. Ready Player One (2018)
No es una gran película en absoluto, pero anda que no es interesante ver a Spielberg autohomenajearse como referente ineludible de la cultura pop mientras logra que la historia de una novela malísima (menos mal que ya nadie se toma en serio a Ernest Cline) no quede del todo mal en pantalla.
29. Always (1989)
Una de esas dulces excentricidades de Spielberg, tan fallida como estimulante al ver al director probando nuevas soluciones de puesta en escena y nuevas estrategias para emocionar. El romance de un espectral Richard Dreyfuss y Holly Hunter podría haber sido mucho más contundente, sin embargo, y en su lugar se queda como film anecdótico.
28. La terminal (2004)
El breve idilio de Spielberg con Tom Hanks ha deparado personajes encantadores y carismáticos, capaces de canalizar todo el humanismo que siempre late en la mirada del cineasta. Hay veces, sin embargo, que esto no basta para levantar un guion que se desinfla a velocidad de vértigo.
27. El imperio del sol (1987)
La adaptación a la gran pantalla de la turbulenta juventud de J.G. Ballard no es tan inquietante como habría requerido sumergirse en el nacimiento del genio de Crash. De hecho es bastante aparatosa, pero cuenta con un puñado de secuencias con un sentido de la escala que hace que todo compense por momentos. Y es curioso ver a Christian Bale siendo intensito ya desde tan niño.
26. Los archivos del Pentágono (2017)
Por supuesto que Spielberg, narrador norteamericano y creyente férreo de la democracia estadounidense, tendría que tener su propia versión de Todos los hombres del presidente. Ojalá hubiera sido más impactante, aunque a nadie puede amargarle ver a Meryl Streep y Tom Hanks coordinarse en pos de reivindicar el periodismo.
25. Loca evasión (1974)
El segundo largometraje estrenado en cines de Spielberg fue concebido como una nueva oportunidad de demostrar su habilidad tras la cámara. Y así hay que considerarlo, como un ejercicio formal donde la historia y los personajes son lo de menos. Ahora bien, menudo ejercicio formal. Y qué pareja tan divertida la de Goldie Hawn y William Atherton.
24. War Horse (2011)
Muchos empezamos a entender que Spielberg se estaba haciendo viejo a partir de esta película, cuya ambición épica es inseparable de una ingenuidad militante. Muchos, a partir de ahí, empezaron a relacionarse con más distancia con Spielberg, y otros simplemente fortalecieron su admiración por él por contraste a las últimas mutaciones mainstream.
23. Hook (1991)
Ya va siendo hora de reivindicar Hook como un espectáculo de aventuras de primer orden y, sobre todo, como uno de los primeros y más autoconscientes psicoanálisis que Spielberg se practicó a sí mismo, utilizando la historia de Peter Pan para reflexionar sobre la madurez y la necesidad de conservar una mirada infantil.
22. A.I. Inteligencia Artificial (2001)
Puede que haya pocos cineastas tan diferentes de Spielberg como el calculador y misántropo Stanley Kubrick. Sin embargo Inteligencia Artificial era uno de sus proyectos apasionados, y Spielberg quiso heredarlo para probar con una reformulación de Pinocho (los cuentos infantiles son fundamentales en su carrera) que no ha dejado de ganar reivindicaciones en años posteriores.
21. Atrápame si puedes (2002)
La dupla de Leonardo DiCaprio como ladrón carismático y Tom Hanks como un perseguidor sin sentido del humor es lo mejor de una película trepidante que demostraba, a principios de los 2000, que Spielberg nunca iba a bajar el ritmo de sus películas por muy veterano que fuera.
20. Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio (2011)
La única aportación directa de Spielberg al cine de animación sigue dejando sin hipo a día de hoy por su sentido pirotécnico del espectáculo. Uno que tristemente no llegó a cuajar en taquilla de la forma esperada, por lo cual hayamos tenido que esperar 15 años para que Peter Jackson se haya propuesto tomar el relevo de Spielberg con una secuela.
19. El diablo sobre ruedas (1971)
Posiblemente el telefilm más importante de la historia del audiovisual: un absoluto y kamikaze derroche donde Spielberg demostró por primera vez un sentido del suspense avasallador. Sorprendiendo a propios y extraños, claro, aunque por entonces también había firmado el magnífico capítulo piloto de Colombo (1971) abriendo unas cuantas bocas.
18. Los Fabelman (2022)
Aun siendo un hombre de industria y blockbuster, hay tanta personalidad y unos intereses tan marcados en la trayectoria de Spielberg como para considerarle un autor con todas las letras. Y, como autor con todas las letras, él también necesitaba firmar su propia autobiografía aclarando traumas e ingredientes de su relación con el cine.
17. La guerra de los mundos (2005)
Pese a esas quejas recurrentes, Spielberg ha sido capaz varias veces de que sus pálpitos más solemnes den pie a grandísimas e incómodas películas. Su adaptación de H.G. Wells (¡vuelven los marcianos!) es un gran ejemplo, por cómo exorciza la paranoia estadounidense en plena resaca del 11-S, y reduce el estrellato de Cruise a un patetismo realmente incómodo.
16. Lincoln (2012)
Quizá una de sus películas más exigentes y menos agradecidas, pero necesaria al fin y al cabo para terminar de alinear a Spielberg con su gran maestro. Que es, tal y como vimos en Los Fabelman, John Ford. John Ford también dirigió su propia versión de la vida de Abraham Lincoln (El joven Lincoln), y de aquí podría salir una sesión doble magistral.
15. La lista de Schindler (1993)
Acaso la película que Spielberg había nacido para hacer… o quizá sea eso lo que se dijo una y otra vez mientras acometía el film que le consagraría como grande de Hollywood (a nivel, al menos, de seriedad y compromiso temático). Y en fin, es absurdo decir nada realmente malo de La lista de Schindler, pero sin duda nuestro Spielberg está en otros lugares.
14. El día de la revelación (2026)
Por ejemplo en su ultimísima película, que teniendo un guion sumamente irregular y un aire trasnochadísimo al que la actualidad le viene grande, es una historia bellísima sobre la fe y la necesidad de verdades trascendentales. Y sí, también aliens, pero eso siempre ha sido la gran excusa de Spielberg para hablar de otras cosas.
13. El color púrpura (1985)
Otro gran patinazo con la crítica, que sin embargo esconde una historia conmovedora. Puede que Spielberg no fuera el más indicado para firmar esta adaptación de Alice Walker alrededor de la experiencia afroamericana en EEUU, pero invirtió tanto humanismo en el empeño como para que la cosa saliera mucho mejor de lo que se dijo.
12. Minority Report (2002)
La alianza de Spielberg con el artista menos pensado (el paranoico Philip K. Dick) dio pie a un film de ciencia ficción modélico, con tantas persecuciones y acción explosiva como conceptos enormemente sugerentes, y carisma a raudales. El vis a vis de Cruise y Colin Farrell es absolutamente eléctrico, y e igual también podemos perdonar que en esa época todas las películas de Spielberg fueran azules.
11. Indiana Jones y el templo maldito (1984)
Spielberg no dio con bola según la crítica a mediados de los 80, sumando la decepción de El color púrpura con la problemática segunda parte de Indiana Jones. Que seguramente sea la peor de la trilogía original, sí (y seguramente a Spielberg no le pillara en un buen momento sentimental), pero sigue siendo un espectáculo absolutamente adictivo.
10. Encuentros en la tercera fase (1977)
Entramos en el top 10 con un film que se ganará muchas revisiones a cuenta de El día de la revelación. Un film, por suerte, tan fascinante como el primer día, sumido en una magia mesiánica donde, más que descubrir a los aliens, Spielberg se estaba descubriendo a sí mismo como artista.
9. El puente de los espías (2015)
Una película extremadamente reivindicable, que vuelve a insertar a Spielberg en la tradición de grandes narradores clásicos de todos los tiempos. La combinación de Hanks y Rylance en plena Guerra Fría, con un guion tan humilde como bien engrasado, asegura su puesto en el top 10 y su aura de obra mayor de Spielberg. Tiempo al tiempo.
8. West Side Story (2021)
Luego en fin, el escándalo de West Side Story. Había bien pocas posibilidades de que un clásico absoluto fuera reconvertido en otro clásico absoluto, pero es justo lo que ha hecho Spielberg. Disfrutando, además, con un niño de todas las técnicas y propuestas formales que podría deparar un musical, y ojalá le dé pronto por volver al género.
7. Salvar al soldado Ryan (1998)
Muchísimo más que el desembarco, efectivamente. Un drama bélico de humanidad desatada y épica efervescente que acierta tanto en su violenta espectacularidad como cuando esta acoge otros matices, más delicados, en el rostro crecientemente ansioso de Hanks. Lo de Shakespeare enamorado es la mayor broma pesada de la historia de los Oscar.
6. Indiana Jones y la última cruzada (1989)
Hay quien podría ver como algo innecesario humanizar a Indiana Jones (icono de la aventura por la aventura) y hacerlo además según conflictos paternofiliales. Pero solo en la teoría, porque en la práctica tener a Sean Connery como padre de Harrison Ford y colocarlo en una persecución adictiva del Santo Grial solo puede conducir al éxito.
5. Múnich (2005)
La película políticamente más lúcida que ha hecho nunca Spielberg, lo que tiene doble (o triple) mérito teniendo en cuenta que él es judío y se centra en el enfrentamiento de Israel y Hamás. Un film que no hay que tener ningún miedo de revisar (aunque si te saltas cierto montaje con una escena de sexo bastante embarazoso tampoco pasa nada).
4. E.T. El extraterrestre (1982)
Entramos en la recta final, entramos en la fase de los milagros. Y E.T. El extraterrestre lo es de cabo a rabo, un derroche de energía cinética y barroquismo (John Williams nunca ha estado tan en llamas como en el tercer acto) para, finalmente, limitarse a hablar de lo difícil que es ser niño en un hogar roto, y la necesidad de conectar con algo.
3. En busca del arca perdida (1981)
Si es el corazón lo que legitima a E.T. El extraterrestre como obra mayor de Spielberg, el caso de En busca del arca perdida es más difícil de desentrañar. Solo se nos ocurre atribuir su valor a la imagen en movimiento, al puro vértigo de la aventura por la aventura. Una cosa realmente obscena, todavía hoy inigualable.
2. Parque Jurásico (1995)
Y de la aventura y la emoción pasamos al resultado más sintético de esa combinación, que es a fin de cuentas lo que ha construido la grandeza de Spielberg. El sentido de la maravilla, que es muy difícil de definir pero no de visualizar: basta con recordar Parque Jurásico en su totalidad.
1. Tiburón (1975)
Es el primer blockbuster de todos los tiempos, la película que cambió la historia del cine, la obra maestra con la que empieza todo. Por supuesto, no hay película mejor ni más importante.

