La NASA ha confirmado que la Estación Espacial Internacional (EEI) tiene una fuga de aire que ha obligado a la agencia a poner en marcha un plan de emergencia para los siete astronautas que se encuentran en la estructura.
Tal y como publica el medio especializado Ars Technica, es el segmento ruso de la Estación Espacial Internacional el que ha comenzado a tener fugas atmosféricas al espacio. Se trata de un problema antiguo que la NASA esperaba haber resuelto recientemente.
Durante más de cinco años, ingenieros de Roscosmos (la agencia espacial rusa) y la NASA han estado monitoreando la tasa de fugas de un pequeño módulo ruso acoplado a la estación espacial que conduce a un puerto de acoplamiento. El origen de estas fugas, microfisuras estructurales, es difícil de encontrar y solucionar.
En enero, la NASA anunció que, tras varias inspecciones y la aplicación de selladores, la presión dentro de este segmento, conocido como módulo PrK, había alcanzado una «configuración estable». El módulo PrK es esencialmente un túnel de transferencia conectado al módulo de servicio Zvezda en el segmento ruso de la estación espacial.
Este anuncio de la NASA fue recibido con un suspiro de alivio en la comunidad espacial, ya que las fugas atmosféricas en un recipiente a presión como la Estación Espacial Internacional pueden ser peligrosas.
Pero la fuga ha reaparecido. La NASA confirmó a Ars Technica el problema el jueves. El 1 de mayo, después de que los cosmonautas rusos descargaran la carga de la nave espacial Progress 95, Roscosmos detectó una «lenta caída de presión» en el módulo PrK.
«Los equipos realizaron un análisis de datos que indicó una pérdida de aproximadamente medio kilo (de aire) por día«, dice a este medio Josh Finch, portavoz de la NASA. «Roscosmos permitió que la presión en el túnel de transferencia disminuyera gradualmente mientras monitoreaba la tasa. Ahora, la zona se mantiene a una presión más baja, con pequeñas presurizaciones según sea necesario. No hay repercusiones en las operaciones de la estación, y la NASA y Roscosmos están coordinando los próximos pasos», agregó Finch.
Actualmente hay siete personas a bordo de la ISS, entre ellas tres astronautas de la NASA, un astronauta de la Agencia Espacial Europea y tres cosmonautas rusos.
Aunque la NASA ha declarado que la fuga no supone un peligro inmediato, la agencia mantiene procedimientos de evacuación de emergencia que permitirían a los astronautas abandonar la estación a bordo de la nave espacial acoplada si la situación empeorara.
Estos protocolos incluyen medidas para aislar las secciones dañadas de la estación y, en un escenario extremo, evacuar a los astronautas de vuelta a la Tierra.

