La última jornada del juicio contra David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, ha dejado un momento de tensión entre el abogado de la defensa, Emilio Cortés, y el juez. Este viernes en La mirada crítica, el letrado ha restado importancia a este enfrentamiento al que ha calificado de «gajes del oficio«.
En cuanto a su cliente, el abogado ha asegurado que se encuentra «muy animado, con muchas ganas de que el juicio transcurra y termine de forma favorable para sus intereses».
Asimismo, Cortés ha defendido la actuación del Ministerio Público y ha negado la idea de que la Fiscalía solo tenga una función acusadora: «El papel de la Fiscalía en el procedimiento es la defensa de la legalidad«. De esta manera, el letrado ha asegurado que la actuación es completamente normal y responde al cumplimiento de la ley.
Pese a esto, el abogado ha opinado que este procedimiento judicial no se daría en las mismas circunstancias si el acusado no fuera hermano del presidente del Gobierno: «Si David Sánchez no fuera hermano de Pedro Sánchez, evidentemente, yo ayer no hubiera estado en Badajoz pasando calor«. Por ello, Cortés ha criticado la, a su juicio, composición ideológica de la sala y ha insistido en la necesidad de que el proceso se centre en las pruebas y no en interpretaciones políticas o mediáticas.
Finalmente, el letrado ha asegurado que nunca ha recibido ningún tipo de indicación por parte de La Moncloa acerca de cómo abordar el proceso judicial: «No recibo consignas de nadie que no sea estrictamente mi cliente. No hay ningún correo, ninguna delación ni ninguna testifical».

