Después de su vuelta a los escenarios el pasado 9 de mayo en Bilbao, Amaia Montero, junto a Xabi San Martín (teclados), Álvaro Fuentes (bajo), Haritz Garde (batería) e Imanol Goikoetxea (guitarra) —en sustitución de Pablo Benegas—, han ofrecido este jueves el primero de sus seis conciertos en el Movistar Arena de Madrid dentro de su gira Tantas cosas que contar.
Horas aguardaron en las inmediaciones del recinto madrileño cientos de fans que estaban expectantes para ver a La Oreja de Van Gogh en su nueva era tras la vuelta de la vocalista original, después de que Leire Martínez saliera del grupo el pasado octubre de 2024.
«Venimos desde México porque allí todavía no hay fecha», «Queremos vivir las emociones de hace 20 años», «Nos conocimos gracias a Amaia, significa todo para nosotros, es magia» o «Es la reina del pop» fueron algunas de las declaraciones que sus seguidores ofrecieron a los micrófonos de este periódico durante la espera de la apertura de puertas. Con un interior abarrotado tras haber colgado el cartel de sold out el mismo día que salieron las entradas y la energía de los asistentes palpable en el aire, el show dio comienzo a las 21.00 horas.
Los primeros acordes de 20 de enero pusieron hasta la última fila de grada en pie y Amaia Montero apareció en el escenario con hablar del look (si es el mismo mono rosa que Bilbao o es otro. A este tema le siguieron Deseos de cosas imposibles y El último vals, una de las cuatro canciones de la etapa de Leire que la banda ha decidido incluir en su setlist.
«Buenas noches. No tenéis ni idea de las veces que hemos soñado con este instante. La historia de La Oreja de Van Gogh no se explica sin Madrid. Qué regalo tan maravilloso es estar aquí con todos vosotros. Una noche que es muy especial porque ha pasado mucho tiempo. Es como una vuelta a casa. Nos los vamos a pasar increíble. Es un sueño estar aquí. Gracias por habernos acogido desde el minuto uno», fueron las primeras palabras de Amaia Montero hacia las más de 15.000 personas que tenían sus ojos volcados en ella.
Acto seguido, continuó su recital con temas como La estrella y la luna, La chica del gorro azul y Mariposa, con el que se detuvo durante unos instantes la música por un problema técnico.
Tras ellos llegó el emotivo dúo de Amaia y Xabi en Tan guapa, un mágico momento al que le siguió la euforia con París. «Impresionante, impresionante», se dirigió la cantante a los fans de primera fila que entonaron el estribillo.
Volvió la melancolía con La playa y su «te voy a escribir la canción más bonita del mundo». Y, después, con El 28, la primera canción del grupo, que corearon sus seguidores más fieles. La que no sonó fue la esperada Todos estamos bailando la misma canción, la nueva canción que La Oreja de Van Gogh estrenó en Nochevieja.
Acelerada aunque con buena afinación, Amaia Montero interpretó Soledad y Rosas, con todo un Movistar Arena cantando a pleno pulmón, recordando a aquel julio de 2024 cuando Amaia apareció en el Bernabéu para cantarla con Karol G.
Y, con un amago de irse, regresaron los cinco al escenario para cantar Pérdida, Cuídate, Muñeca de trapo y Puedes contar conmigo y cerrar esta gran fiesta, no sin que antes el público le lanzara rosas al escenario. Pero este no será El último vals, pues esta noche tan especial se repetirá hoy y el domingo, además de en futuras fechas en Madrid y otras plazas.

