Este lunes, Thais Villas entrevistó en El Intermedio al paleontólogo y antropólogo Juan Luis Arsuaga, acaba de lanzar el libro La respuesta, donde abandona el tono puramente académico para ofrecer una visión íntima sobre la evolución humana.
El célebre paleontólogo de Atapuerca comentó que este libro no es solo un tratado sobre fósiles, sino una reflexión profunda sobre la identidad de nuestra especie.
A través de una narrativa cautivadora, el autor analiza cómo la evolución moldeó nuestra capacidad de soñar, crear arte y buscar significado en un universo indiferente.
El autor explicó que el libro explora hitos biológicos y culturales, subrayando que la curiosidad es nuestro rasgo más distintivo. Ante los desafíos del futuro, como el cambio climático y el tribalismo, Arsuaga propone que el conocimiento científico y la apreciación de la belleza son las únicas herramientas capaces de salvarnos.
Es, en esencia, el testamento intelectual de un científico que ha dedicado su vida a entender quiénes somos y por qué estamos aquí. «¿Respondes a las típicas preguntas?», le dijo la reportera del programa de Wyoming al escritor.
«¿A dónde vamos? ¿De dónde venimos? ¿Cuál es el sentido de la vida? Y, la más importante, ahora que se acerca el verano, ¿tenemos tiempo de llegar?», añadió Villas.
«Por ejemplo, adelgazar no es fácil porque somos una máquina biológica extraordinariamente eficiente. Por mucho que andes y que corras, quemas muy pocas calorías», aseguró Arsuaga.
La reportera comentó que en el libro, el antropólogo afirmaba que «el juego de la vida consiste en convertir la energía en hijos». El antropólogo le dijo: «Si, hay que invertir la energía en tener hijos«.
Y explicó el motivo: «Porque lo que queda son los hijos y porque nosotros, tú y yo, descendemos de los antepasados que por alguna razón tenían una programación o unas programaciones que hacían que tuvieran muchos hijos viables».
«Si no fuera así, nosotros no habríamos heredado estas programaciones», apuntó, destacando que somos la única especie que se hace preguntas: «Nos preguntamos cuántos hijos queremos tener o si queremos tener hijos», afirmó.
El paleontólogo concluyó diciendo que somos libres: «En un momento de nuestra evolución aparece o surge por la evolución la capacidad de razonar, que se traduce en tomar decisiones que son consecuencia de hacerse preguntas».

