Al menos cuatro personas han muerto y más de un centenar han resultado heridas esta pasada noche en la capital de Ucrania, Kiev, y en la región homónima a la que pertenece, objetivos de uno de los ataques rusos más potentes desde el comienzo de la guerra, que ha comprendido el uso de aviones no tripulados y misiles balísiticos como el proyectil hipersónico Oreshnik.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha sido el encargado de proporcionar el último balance sobre un bombardeo que ha «dañado o destruido» más de 30 edificios de la capital ucraniana. El ataque ruso ha destruido prácticamente el Museo de Chernóbil, el Museo Nacional de Arte y la sede de la cadena pública de televisión alemana ARD. Los escombros han causado daños en las oficinas de la Organización Mundial de la Salud y alcanzado la residencia del embajador de Albania, que ha resultado ileso, en un incidente que ha llevado al Gobierno de su país a convocar en protesta al embajador ruso allí.
Varias oleadas de explosiones comenzaron a sacudir la ciudad y la periferia en torno a la 01:00 horas (hora local) y, más tarde, sobre las 03:00 horas (hora local), coincidiendo con la activación de alertas antiaéreas en distintas regiones del país, tras detectar la Fuerza Aérea ucraniana «decenas» de misiles dirigidos hacia Kiev y sus alrededores.
Las autoridades locales ucranianas han confirmado fallecidos en las zonas periféricas de Bucha y Obujiv, según ha informado el jefe de la Administración Estatal Regional de Kiev, Mikola Kalashnik, que también ha confirmado otros nueve heridos más en la periferia.
El misil Oreshnik
El hecho de que Rusia haya confirmado el uso del misil Oreshnik es un aspecto significativo porque el proyectil está capacitado para transportar una carga nuclear. Los aliados europeos de Kiev, en su condena del ataque, han señalado que el uso de este proyectil ha conferido un cariz adicional de intimidación a todo el bombardeo.
«Rusia ha lanzado tres misiles contra una planta de abastecimiento de agua. Han incendiado el mercado, dañaron decenas de viviendas y varias escuelas. Han lanzado su Oreshnik. Hoy, todo aquel en el mundo que no guarde silencio y ayude a Ucrania es un defensor de la vida», subrayó Zelenski.
Por su parte, el jefe de la Administración Militar de Kiev, Timur Tkachenko, ha reportado impactos y daños en múltiples distritos de la ciudad, incluidos Obolonskii, Shevchenkivskii, Holosiivskii, Solomianskii, Desnianskii, Darnytskii, Dniprovskii y Podil.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, quien está proporcionando actualizaciones periódicas en su cuenta de Telegram, ha explicado que fragmentos de misil han alcanzado un edificio residencial de 24 plantas en el distrito de Shevchenkivskii. Asimismo, ha indicado que restos de proyectiles han caído cerca de una zona «no residencial» y también en las inmediaciones de una escuela. Treinta heridos se encuentran hospitalizados, entre ellos dos niños.
Tkachenko ha señalado además que restos de los ataques impactaron en la cubierta de un edificio de gran altura en el distrito de Darnytskii, mientras que varias viviendas sufrieron daños en Solomianskii y Dniprovskii. También se registraron daños en dos edificios residenciales de Obolonskii tras ser alcanzados por proyectiles rusos.
Las autoridades locales han informado igualmente de daños en otras infraestructuras urbanas, entre ellas un supermercado, una residencia estudiantil, varios almacenes y un garaje afectados por impactos de misiles y drones en distintos barrios de la capital.
Fuera de Kiev, varios medios ucranianos han hablado de explosiones en las ciudades de Cherkasi y Kropivnitskii, al igual que en la región de Jmelnitski, en el marco del mismo ataque aéreo.
Horas antes del bombardeo sobre Kiev, ataques rusos habían dejado también civiles heridos en distintas zonas del sur y el este de Ucrania, incluidas las regiones de Odesa y Járkov. Además, horas antes del ataque masivo sobre Kiev, las autoridades ucranianas ya habían informado de nuevos bombardeos rusos contra varias regiones del sur y el este del país que dejaron decenas de civiles heridos.
En la región de Odesa, un ataque con misiles rusos ha alcanzado infraestructuras civiles, según indicó el gobernador regional, Oleh Kiper. De acuerdo con un balance preliminar difundido por las autoridades locales, al menos nueve personas resultaron heridas, entre ellas tres menores de entre ocho y doce años.
Kiper ha precisado que siete de los heridos tuvieron que ser hospitalizados y señaló que uno de los adultos afectados se encontraba en estado grave, mientras que los niños presentaban heridas de carácter moderado. «Todos los servicios pertinentes están trabajando en el lugar», afirmó el gobernador regional, antes de añadir que «los heridos están recibiendo toda la asistencia médica necesaria».
El responsable regional ha subrayado igualmente que las autoridades continúan evaluando el alcance total de los daños ocasionados por el ataque y recopilando información sobre las consecuencias de los bombardeos.
En paralelo, las fuerzas rusas han lanzado también ataques contra la región de Járkov, donde drones han impactado en distintos puntos, incluida la ciudad de Balakliia. Las autoridades locales informaron de al menos nueve personas heridas como consecuencia de estos bombardeos.
Condena de la UE
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y la jefa diplomática de la Unión Europea, Kaja Kallas, han condenado junto aliados de Ucrania el ataque ruso de esta pasada noche contra la capital del país, Kiev, y la región homónima, como un «aberrante acto de terrorismo» que ha dejado por el momento dos muertos y más de 80 heridos.
Rusia, por su parte, ha confirmado ataques con drones y misiles hipersónicos, incluido el Oreshnik, pero ha asegurado que han ido dirigidos contra posiciones militares e instalaciones de la industria de defensa ucraniana, en respuesta al bombardeo ucraniano del viernes que dejó 21 muertos en una residencia de estudiantes de Lugansk.
Los ataques contra Kiev, dirigidos según Defensa contra «posiciones militares» ucranianas, ha dejado dos muertos y más de 80 heridos. El ataque ha comprendido drones, misiles Iskander, Jinzal y Tsirkon, así como el mencionado Oreshnik.
«Los ataques se dirigieron contra instalaciones de mando militar, bases aéreas y empresas de la industria de defensa ucraniana», ha esgrimido el Ministerio de Defensa ruso en su comunicado, en el que da por cumplidos «todos los objetivos de la misión».
Rusia también ha actualizado el balance de víctimas mortales del bombardeo contra el dormitorio de estudiantes de Starobilsk, que ha dejado ya 21 muertos, la mayoría de entre 19 y 22 años. Otras 38 personas resultaron heridas por el ataque del pasado viernes.

