Aunque Colombia ha dejado de ser un país atractivo para la inversión extranjera en general, según el último reporte oficial, las empresas de energía renovable siguen apostándole al gran potencial de viento y sol que tiene el país. De allí que en el 2025 se hubieran concretado 27 proyectos solares o eólicos de compañías norteamericanas, italianas, de España y de la China
Shangri-La,, el parque solar cerca de Ibagué, uno de grandes proyectos de Atlas Renewable Energy en 2025
Estados Unidos se mantuvo como el principal país de procedencia del capital para estos proyectos. Atlas Renewable Energy logró concretar uno de los proyectos solares más relevantes: el parque Shangri-La, cerca de Ibagué, con capacidad de 201 MW y una inversión estimada entre USD 100 y USD 200 millones, entró en operación en 2025. También avanzó en el proyecto El Campano, en Córdoba, con una capacidad aproximada de 128 MW y una inversión cercana a USD 90–100 millones, está en construcción tras alcanzar cierre financiero.
Atlas Renewable Energy fue fundada en 2017 por un grupo de especialistas en proyectos solares y eólicos, con el respaldo del inversor Actis y el liderazgo del cofundador Carlos Ucho Barrera, quien es su CEO, llegó a Colombia hace 5 años y es liderada por Camilo Serrano.
AES una campeona en el mundo que en Colombia también quiere reinar
Otra estadounidense, The AES Corporation, considerada uno de los mayores proveedores mundiales de energía limpia y eléctrica fue vendida a inicios de marzo de 2026 por USD 10.700 millones al consorcio liderado por Global Infrastructure Partners (GIP) —empresa ligada al fondo BlackRock— y EQT Infrastructure VI.
La energía eólica de La Guajira ha impulsado proyevtos como «La fuerxza del viento» en Uribia
En su portafolio están el megaproyecto eólico Jemeiwaa Ka’I en La Guajira, en alianza con Ecopetrol, ubicado en el municipio de Uribia. El proyecto “La fuerza del Viento” de 1.100 MW iniciará construcción en 2026, con 549 MW en la primera atapa distribuidos en cuatro parques eólicos. La energía generada se conectará al Sistema Interconectado Nacional a través de la línea Colectora del Grupo Energía Bogotá (GEB).
Además, AES avanza en el parque fotovoltaico AES Solar 3 (100 MW) en Armero-Guayabal, en el Tolima, con licencia ambiental de Anla otorgada en septiembre 2025. Y la electrificación rural Sol-Kai, diseñada para llevar energía solar a más de 3.000 personas en la Alta Guajira, en alianza con Soluna Energía S.A.S. E.S.P. y financiación de la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN).
Italia en el Caribe
El caso de Enel refleja los retos del sector eólico. Su proyecto Windpeshi, ubicado en La Guajira y con una inversión estimada de USD 350 millones, enfrentó dificultades sociales y regulatorias, por lo que la compañía decidió salir y, en julio 2025, fue adquirido por Ecopetrol.
Los éxitos de la multinacional italiana, liderada en Italia por Paolo Scaroni y en Colombia por Francesco Bertoli, tienen detrás el respaldo del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para proyectos clave como Guayepo III, de USD 205 millones, en Ponedera y Sabanalarga, en el Atlántico, y con una capacidad instalada de 200 MW suficiente para abastecer de energía limpia a 873,000 personas. Guayepo III tiene 457,764 paneles solares y en septiembre de 2025 alcanzó el 76 % de su construcción.
Inversionistas de España
Zelestra cambió su nombre a Solarpack, del fondo de inversión sueco EQT que la adquirió en noviembre de 2021. Desde diciembre de 2025, fue adquirida por Promigás, dentro de su campaña ‘Nuestra Energía 2040’, que impulsa su presidente Juan Manurl Rojas. En el portafolio figuran los parques de La Unión, en Córdoba, actualmente en operación y con una capacidad de 140 MW y una inversión aproximada de USD 200 millones. También está La Mata, en Cesar, con 176.700 paneles solares y capacidad de 80 MW.
Ecoener conectó dos nuevas plantas en Colombia para alcanzar una capacidad operativa global de 680 MW y mantiene proyectos activos en departamentos como Cundinamarca y Tolima, con una inversión estimada entre USD 50-100 millones.
Grenergy ha tenido participación mediante el desarrollo de múltiples plantas solares, con inversiones individuales entre US$30 y US$50 millones. Sin embargo, su modelo de negocio se basa en la rotación de activos que implica la venta de proyectos una vez construidos, como ocurrió con varios activos transferidos a Ecopetrol.
Los chinos con la energía del sol naciente
La participación creciente de empresas chinas en proyectos de energía renovable fue impulsada por la adhesión del país a la Iniciativa de la Franja y la Ruta. En 2025, PowerChina (Power Construction Corporation of China) inició el Proyecto Escobales (148 MW), un gran parque solar conectado a la red a principios de 2026.
China Three Gorges Corporation (CTG) conectó con éxito la planta de generación solar Baranoa I en Atlántico.
Estos proyectos de energía alternativa representaron el 17 % de la IED de 2025, en un año que no fue el del inicio de grandes proyectos nuevos que arrancan desde cero –greenfield–, sino el de una fuerte dinámica de adquisiciones acorde con la cautela imperante. Sin embargo, la energía renovable sumó el mayor número de inversionistas internacionales interesados en el desarrollo de proyectos, impulsados por la necesidad de diversificar la matriz de energía y avanzar en la transición energética.
El oro de Gramalote atrajo a los canadienses
En julio de 2025 la canadiense B2Gold anunció la finalización del estudio de factibilidad de su proyecto aurífero Gramalote, en el municipio de San Roque, Antioquia, confirmando su viabilidad técnica, económica y ambiental con una inversión estimada de USD 740 millones.
Gramalote de B2 Gold Corp espera producir en San Roque, Antioquia, 221.000 onzas anuales de oro los primeros 5 años
El Proyecto Gramalote es una mina de oro a cielo abierto actualmente propiedad de B2Gold Corp –fundada en 2007, con sede en Vancouver– tras adquirir el 50 % restante de AngloGold Ashanti en 2023. Contempla una vida útil de 11 años para la mina y 13 años para la planta de procesamiento, con una producción promedio estimada de 221.000 onzas de oro anuales durante los primeros cinco años, y 174.000 onzas por año en el resto de su operación.
Tiene licencia ambiental vigente otorgada por la Anla y un plan de trabajo aprobado por la Agencia Nacional de Minería.
La compañía mantiene proyectos de expansión y exploración en Colombia, Finlandia y Malí. Su presidente y CEO Clive Johnson se retirará de la empresa en la asamblea de junio y lo sucederá Mike Cinnamond, vicepresidente senior de finanzas en la actualidad.
El aguacate Haas colombiano convenció a los portugueses
La multinacional portuguesa Sovena inauguró en agosto de 2025 una megaplanta de aceite de aguacate en Pereira, con una inversión de USD 6 millones iniciales y capacidad para producir 35.000 toneladas de aceite anuales aprovechando excedentes de cosecha.
Otros negocios en dólares que se quedan en Colombia: las adquisiciones
El año que terminó se caracterizó por una fuerte dinámica de adquisiciones que comprometieron recursos en moneda extranjera: la compra de las autopistas Pamplona-Cucuta, Vía al Mar 1 y Rumichaca-Pasto de Actis a Sacyr por USD1.595 millones, fue la mayor operación del año.
El empresario turco Robert Yüksel Yildirim adquirió Cerro Matoso inesperadamente
También figura la compra de Cerro Matoso por parte de CoreX Holding, del empresario turco Robert Yüksel Yildirim, por USD 100-130 millones. Fue un negocio inesperado como se cuenta en esta nota.
El sector de la telefonía móvil también se movió. Hiberus sobre las operaciones de Telefónica Tech en Colombia, el rescate de WOM Colombia por Sur Holdings de propiedad ingleses y norteamericanos. Una movida que lo salvó de la quiebra como se cuenta aqui
Gabriel Gilinski reconoció su revés en el propósito de expandirse con medios en otras ciudades del país distintas a Bogotá y terminó vendiendo El Pais de Cali al dominicano Eduardo Hernández Incháustegui
Colombia quedó en el puesto 19 del ranking Kearney 100, que clasifica los mercados emergentes más atractivos para invertir en 2025. El país recibió USD 11.469 millones de inversión extranjera directa (IED), cifra que está por debajo del nivel de la pandemia y que representa un 16,2 % menos que el año anterior. A falta de grandes proyectos de hidrocarburos, el sol y el viento llenaron el vacío.
Le puede interesar: Los extranjeros que compran AES por US$10.700 millones y toman el control de la hidroeléctrica de Chivor
Navegación de entradas

