Todos los límites humanos se vieron desafiados por Sabastian Sawe este domingo, en un día para la historia del deporte mundial: el atleta keniata se convirtió en el primer atleta de la historia en bajar de las dos horas en un maratón (1h59:30), al imponerse en las calles de Londres. Una hazaña que se entiende en varias claves: un ritmo infernal, unas zapatillas valoradas en 500 euros y el desayuno más simple.
«Es un día histórico para mí», confesó a la BBC tras la victoria el deportista africano, que promedió 2 minutos y 49 segundos por kilómetro. Tiempos que asustan y que no están al alcance de, prácticamente, nadie en el mundo: «La verdad es que empezamos la carrera muy bien y cuando nos acercábamos al final me sentía muy fuerte«.
Sus palabras explican los datos. Y es que Sawe arrancó rondando los 2:50 para terminar haciendo la segunda parte de la carrera, desde los 21km, más rápido que la primera, corriendo en 2:40 los dos últimos kilómetros, a una velocidad de 22.48 kilómetros.
Vistas los tremendos registros del maratoniano keniata, muchos se preguntarán cuál es su secreto para mantener la energía y correr tan rápido con tantos kilómetros en la piernas. La respuesta es el desayuno más simple del mundo: «Tomé dos rebanadas de pan, miel y té», reveló el propio Sawe sobre su alimentación antes de correr en Londres.
«Creo que mis rivales me han ayudado mucho [a batir el récord]. Cuando vi el tiempo me emocioné. Todo lo que he trabajado los últimos meses se ha transformado hoy en un gran resultado», agregó sobre su triunfo el keniano, que utilizó unas zapatillas valoradas en 500 euros que aún no han salido al mercado.
El ‘arma’ de Sawe fueron las Adizero Adios Pro Evo 3, un modelo que la marca alemana pondrá a la venta a partir del jueves 30 de abril a las 10:00 horas, y que pesan apenas 99 gramos. Se trata de un diseño que ofrece «amortiguación ultraligera y un retorno de energía increíble para una velocidad nunca vista«, con una suela de goma que «garantiza un buen agarre y tracción».
El atleta de 30 años, además, ha roto el récord del mundo de maratón tras ponerse a disposición de la autoridades antidopaje en un exhaustivo proceso para demostrar que no hay ayudas externas para su rendimiento: antes de llegar a Berlín, como él mismo requirió a la Unidad de Integridad del Atletismo (AIU), realizó hasta 25 pruebas, entre ellas de sangre y orina, sometiéndose a controles dos veces al día en algunas ocasiones.
Desde este domingo, la historia del deporte ya no puede leerse sin mencionar el nombre de Sabastian Sawe, el hombre que ha superado todos los límites humanos.

