envejecer no siempre es ir a peor porque puedes llegar a sentirte mejor a los 65 que a los 20

envejecer no siempre es ir a peor porque puedes llegar a sentirte mejor a los 65 que a los 20


Existe un rechazo generalizado al envejecimiento. La vejez, en muchos casos, se percibe como una etapa a evitar, asociada a la pérdida de capacidades, la dependencia y el deterioro progresivo tanto físico como cognitivo. Esta visión, profundamente arraigada, ha hecho que cumplir años se entienda casi automáticamente como sinónimo de declive, alimentando una narrativa social en la que envejecer equivale a ir a peor.Durante décadas, esta idea ha formado parte del imaginario colectivo. El paso del tiempo se ha vinculado de manera directa con la pérdida de autonomía, memoria o agilidad, reforzando una percepción negativa que condiciona no solo cómo se mira a las personas mayores, sino también cómo cada individuo afronta su propio envejecimiento.Muchos adultos mejoran con el tiempoSin embargo, un reciente estudio de la Yale School of Public Health plantea precisamente ese cambio de enfoque: envejecer no siempre significa empeorar. El trabajo que hicieron, basado en el seguimiento de más de 11.000 personas durante más de una década, revela un dato llamativo: cerca del 45% de los adultos mayores de 65 años mejoraron en aspectos clave como la función física o cognitiva.Esto rompe con la idea de que el envejecimiento es un proceso lineal de pérdida. De hecho, incluso al incluir a quienes no empeoran, más de la mitad de los participantes no encajaban en ese modelo de deterioro inevitable.»La mejora en la vejez no es rara; es común», aseguran los expertos del estudio, confirmando que el hallazgo más relevante es que estas mejoras no se limitan a casos excepcionales, sino que aparecen de forma significativa en la población general.La actitud ante el cambio de edadMás allá de los datos físicos, el estudio señala un elemento determinante: la actitud hacia la edad. Las personas con una visión más positiva del envejecimiento tenían más probabilidades de mejorar tanto en su capacidad cognitiva como en su estado físico, incluso teniendo en cuenta factores como enfermedades, educación o edad.Esto encaja con una línea de investigación creciente que vincula la mente y el cuerpo. Las creencias sobre la edad no solo influyen en el estado emocional, sino también en la salud real. Según los investigadores de la Universidad de Yale, estas ideas pueden actuar como una especie de «profecía autocumplida»:Una visión negativa puede limitar la actividad y el cuidado personal.Una visión positiva favorece hábitos saludables y mayor implicación.El estudio actual muestra que quienes han asimilado creencias más positivas sobre la edad suelen experimentar mejoría. «Nuestros hallazgos sugieren que a menudo existe una capacidad de reserva para la mejora en la vejez», declaró la Dra. Levy. «Y dado que las creencias sobre la edad son modificables, esto abre la puerta a intervenciones tanto a nivel individual como social», dice.Las mejoras no se limitaron a las personas que presentaban discapacidades al inicio del estudio. Incluso entre los participantes que tenían una función cognitiva o física normal al inicio, una proporción considerable mejoró con el tiempo. Esto cuestiona la suposición de que las mejoras en la vejez solo reflejan la recuperación tras una enfermedad o tras reveses anteriores, señalaron los autores.Los autores de este estudio esperan que sus hallazgos reviertan la percepción popular de que el deterioro continuo es inevitable y animan a aumentar el apoyo a la atención preventiva, la rehabilitación y otros programas de promoción de la salud para las personas mayores que aprovechen su potencial de resiliencia.

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