
En pleno centro de la capital, el Grupo Lamucca inaugura Makáá, su nuevo restaurante en la azotea del Hotel Thompson Madrid, con una propuesta donde la cocina a la brasa es la absoluta protagonista. Ubicado en uno de los rooftops más privilegiados de la ciudad, el espacio combina gastronomía, diseño y vistas panorámicas en una experiencia pensada para disfrutar Madrid desde las alturas.
Makáá llega en un momento en el que los restaurantes en azoteas se han consolidado como uno de los grandes atractivos gastronómicos de la capital. Sin embargo, el proyecto apuesta por diferenciarse a través de una identidad clara: volver al origen del fuego como técnica esencial, respetando el producto y priorizando la calidad de la materia prima por encima de cualquier artificio.
Con una cocina abierta, una parrilla como eje central y una carta que mira al Mediterráneo desde Madrid, Makáá se presenta como una de las nuevas aperturas gastronómicas a tener en cuenta este año. La combinación de brasa, producto y diseño convierte este rooftop en un destino tanto para el público local como para el visitante que busca dónde comer o cenar en el centro de Madrid con vistas.
Cocina a la brasa en Madrid: el fuego como identidad
La propuesta gastronómica de Makáá gira en torno a una premisa clara: el producto manda. Dani, chef ejecutivo del Grupo Lamucca, defiende una cocina que parte de la selección rigurosa de ingredientes, respetando su origen y calidad. “Todo nace de la granja”, explica, subrayando que esa es la piedra angular que guía cada elaboración.
La parrilla estructura la carta y marca el ritmo del servicio. Verduras, pescados y carnes pasan por el fuego real en su punto exacto, buscando resaltar sabores sin enmascararlos. La brasa no se utiliza como recurso estético, sino como herramienta precisa para potenciar textura, aroma y carácter. El resultado es una cocina honesta y directa, donde el humo acompaña sin invadir y cada plato se construye desde la sencillez técnica y el respeto absoluto por la materia prima.
Carta de Makáá: del huerto y la lonja a la parrilla
La carta, diseñada por Dani junto a El Flaco, reúne lo mejor de la huerta, la despensa y el mar. Entre los entrantes destacan propuestas como la terrina de foie gras o la ensaimada caramelizada con sobrasada, que introduce un juego equilibrado entre dulzor y salinidad. Las verduras cobran especial protagonismo en la parrilla. La coliflor a la brasa demuestra cómo el fuego puede aportar profundidad sin perder delicadeza, mientras que el tomate a la brasa, presentado como un tartar, reivindica la potencia de un producto tratado con precisión.
Desde la lonja llegan pescados como la lubina o el lenguado, cocinados al fuego para preservar su textura y pureza. En el apartado de carnes, el pollo a la brasa y la pluma ibérica consolidan una propuesta donde la técnica se mantiene al servicio del sabor. La coherencia de la carta refuerza el concepto: cocina mediterránea en Madrid con la brasa como hilo conductor.
Un rooftop gastronómico con vistas a Gran Vía
Además de su propuesta culinaria, Makáá se posiciona como uno de los rooftops gastronómicos más atractivos de Madrid. El espacio, luminoso y abierto, permite contemplar la ciudad desde una perspectiva privilegiada, con la Gran Vía como telón de fondo. La experiencia está pensada para disfrutarse sin prisas. Puede comenzar con una copa en la barra, continuar en una mesa compartida y alargarse hasta que cae la noche y las luces del centro se reflejan en los cristales. Esta combinación de gastronomía y vistas convierte al restaurante en una opción destacada tanto para cenas especiales como para encuentros informales.
La distribución del espacio incluye diferentes ambientes: una barra íntima en torno a la brasa, un bar abierto a las vistas, zonas chill-out junto a la piscina y áreas más privadas para reuniones o celebraciones.
Diseño y paisajismo: la estética mediterránea de Makáá
El proyecto de interiorismo lleva la firma de Patricia Bustos, reconocida por su sensibilidad hacia la luz, la materia y el color. Su intervención combina volúmenes suaves, texturas orgánicas y referencias a la arquitectura brutalista de los años setenta con una estética mediterránea que dialoga con la azotea sin imponerse. Óculos que enmarcan la ciudad y superficies envejecidas que aportan profundidad visual construyen un entorno sereno y táctil. El diseño no compite con las vistas, sino que las acompaña, reforzando la identidad cálida y luminosa del restaurante.
El paisajismo, desarrollado por Laura Berrocal Contreras, incorpora 305 plantas naturales y más de veinte especies distintas, incluyendo arbolado y arbustos, además de ejemplares preexistentes preservados. Este entorno vegetal aporta frescor y continuidad natural, consolidando a Makáá como un rooftop donde gastronomía, diseño y naturaleza conviven en equilibrio en pleno centro de Madrid.

