La taberna de Lavapiés para tomarse unas tapas que sorprende con sus ‘pelotas’ rellenas

La taberna de Lavapiés para tomarse unas tapas que sorprende con sus ‘pelotas’ rellenas

En plena calle de Doctor Fourquet, en el icónico barrio de Lavapiés y con 40 años de historia. La taberna brilla por encima del resto al combinar la comida castiza, rendir honor a las chulapas madrileñas y rendirse a perder esa vida de barrio que tanto ha caracterizado a la zona y a Madrid. Pero además de esto, destaca por ser el único en una de sus preparaciones: las llaman “bolas” y están rellenas de todo tipo de sabores y salsas.

“Llevamos 40 años en Madrid y somos los únicos que lo hacemos en la ciudad”. Desde la cocina de La Chulapa de Mayrit -así se llama la taberna-, los profesionales se hacen eco en las redes sociales de sus elaboraciones estrella: pelotas de patata rellenas de puré, de atún o de carne son algunos de los ejemplos más destacados. De buen tamaño y consistencia, es otra forma de tapear sin caer en los clásicos -sin desmerecer- y dar nueva forma a esas salidas junto a amigos y familia.

La taberna de Lavapiés con unas tapas únicas

Hay para todos los gustos: amantes del picante y de sabores más suaves, fanáticos del queso y del embutido. “Cada una tiene su salsa, bien de salsita y que la gente salga contenta”. Todas ellas tienen el mismo precio: 4,25 euros la unidad. La pelota de chorizo lleva salsa brava, “pica un poco a diferencia de las demás porque hay gente a la que le gusta un toque de picante”. Y es posible consultar su carta para conocer las propuestas de la taberna:

Atún con salsa ali-oli
Carne con salsa de tomate
Roquefort con su misma salsa
Pollo con salsa de champiñones
Chorizo con salsa brava
Espinacas con su mismo sabor

Torreznos castellanos y tortilla de patata cremosa son otros dos de los platos estrella de La Chulapa de Mayrit. Su menú del día ronda los 9 euros, y la decoración del local va acorde con su propuesta culinaria: una tasca castiza que hace sentir a sus comensales como en casa, de trato cercano y ambiente distendido. Los clientes, además de destacar sus ricas tapas, también ponen en valor el trato del personal. Además, unas cañas no pueden faltar para acompañar el tapeo.

Lavapiés, barrio de tascas y comida castiza

Finalmente, también es importante poner en valor la propuesta gastronómica de Lavapiés y la vida del lugar. El barrio es uno de los más icónicos de Madrid, se encuentra en pleno corazón de la ciudad y no hay madrileño que no haya pasado tardes enteras entre sus tabernas, tascas y terrazas. Tasca Barea, Taberna del Sur o Bar Melo’s Lavapiés son algunos ejemplos donde se puede comer bien, rico y barato.

Para los que buscan otras alternativas, LaCaña o Más Corazón son opciones más versátiles. De igual manera, está claro lo que se puede esperar del barrio y sus bares y tabernas: patatas bravas, tortilla de patata, boquerones, tablas de quesos, raciones de callos, albóndigas y oreja a la plancha. Los platos más tradicionales, llenos de historia -y de esos que calientan el cuerpo en una tarde de invierno- llenan las cartas de estos restaurantes que mantienen vivo el Madrid antiguo.

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