Xavier Barriga, fundador de Turris: “El mejor consejo es consumir el roscón a temperatura ambiente”

Xavier Barriga, fundador de Turris: “El mejor consejo es consumir el roscón a temperatura ambiente”

Hablar de Turris es adentrarse en el territorio de la panadería artesana entendida como oficio, técnica y respeto absoluto por el producto. Fundada por el maestro panadero Xavier Barriga, la firma se ha convertido en una referencia imprescindible para quienes buscan panes y bollería elaborados con criterio, tiempo y materias primas de calidad. Con varios obradores en Madrid, Turris ha logrado trasladar el rigor del obrador tradicional al ritmo de la ciudad sin renunciar a su esencia.

Barriga es uno de los grandes divulgadores del uso de la masa madre en España y un firme defensor de los procesos largos y controlados. Su filosofía se basa en dejar que el tiempo actúe, que la fermentación haga su trabajo y que cada elaboración alcance su punto óptimo sin atajos. Esa manera de entender la panadería se refleja especialmente en sus productos estacionales, donde la exigencia técnica es máxima y la tradición se convierte en punto de partida, nunca en límite.

En este contexto, el Roscón de Reyes ocupa un lugar central dentro del calendario del obrador. Más allá de su dimensión festiva, se trata de una elaboración compleja que requiere precisión, equilibrio y conocimiento del comportamiento de la masa. En 2025, además, Turris suma a la experiencia gastronómica una dimensión estética gracias a una colaboración artística que refuerza el carácter singular de este icono navideño.

Una alianza entre arte y artesanía

La edición de este año cuenta con una ilustración exclusiva firmada por la artista Mercedes Bellido, una colaboración que, según explica Xavier Barriga, nació desde una afinidad natural. “La colaboración surgió de una manera muy natural. En Turris trabajamos de forma artesanal y con mucho cariño, y sentimos que Mercedes crea desde esa misma sensibilidad”.

El paralelismo entre el trabajo pictórico y el trabajo de obrador resulta clave para entender esta unión. “Su pintura es completamente artesanal, hecha a mano y con una gran delicadeza”, señala Barriga, quien destaca también la coherencia estética del proyecto. “Sus diseños nos encantaron por su naturalidad, el uso del color y todo lo que transmiten. Encajaba a la perfección con nuestra filosofía y con la idea de crear un Roscón de Reyes especial sin perder la esencia”.

Dos versiones clásicas con base común

Desde el punto de vista gastronómico, el Roscón de Reyes de Turris parte de una misma masa de brioche, equilibrada y aromática, sobre la que se construyen dos versiones emblemáticas: clásico y nata. “La principal diferencia no está en la masa, que es la misma en ambos casos, sino en el relleno”, explica Barriga.

En la versión de nata, el relleno se elabora a partir de nata fresca recién montada, buscando ligereza y cremosidad. “Utilizamos nata fresca recién montada, muy esponjosa, que combina perfectamente con nuestro brioche”. El clásico, por su parte, apuesta por el acabado tradicional, donde la superficie juega un papel fundamental. “Destaca por su acabado, con naranja confitada y almendra recién tostada, que le aportan una imagen y un sabor muy atractivos”.

La oferta se completa con propuestas más golosas, pensadas para otros paladares. “Este año también ofrecemos un roscón relleno de trufa y bañado en chocolate, y otro relleno de crema quemada”, añade el panadero.

Masa madre dulce y fermentaciones prolongadas

Uno de los elementos diferenciales del roscón de Turris es el uso de masa madre dulce, una elección técnica que define el perfil final del producto. “Utilizamos una masa madre dulce, que no aporta acidez, pero sí mucho sabor, textura y volumen al roscón”. Para Barriga, el equilibrio de esta masa es determinante: “La calidad y el equilibrio de esta masa madre son imprescindibles para conseguir el resultado que buscamos”.

El proceso de elaboración puede prolongarse entre 20 y 24 horas y exige un control preciso de cada fase. “El secreto de un buen roscón comienza con la selección de materias primas de primera calidad”, afirma, antes de detallar la importancia del reposo y la fermentación. “En el caso de Turris, esta fermentación se alarga más de ocho horas, lo que permite desarrollar aromas, sabor y una mejor conservación”.

Tradición, técnica y disfrute

Fiel a la tradición, el roscón de Turris incluye las sorpresas clásicas. “Sí, el roscón incluye un rey y un haba”, explica Barriga, recordando el carácter lúdico de esta elaboración. Para disfrutarlo en su mejor momento, el consejo es claro y técnico. “El mejor consejo es consumir el roscón a temperatura ambiente”. La razón es puramente gastronómica: “La mantequilla del brioche, cuando está atemperada, aporta una textura mucho más esponjosa y blanda”.

Así, el Roscón de Reyes de Turris 2025 se presenta como una elaboración que combina oficio, tiempo y sensibilidad estética, reafirmando la idea de que la alta artesanía panadera también se expresa en los grandes clásicos de la gastronomía navideña.

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