España y otros seis países europeos defienden que solo Groenlandia y Dinamarca pueden decidir su futuro tras la amenaza de Trump

España y otros seis países europeos defienden que solo Groenlandia y Dinamarca pueden decidir su futuro tras la amenaza de Trump

Los líderes de siete países europeos, entre los que está el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, han firmado una declaración en la que defienden que el futuro de Groenlandia y Dinamarca solo puede ser determinado por sus propios ciudadanos y que la seguridad en el Ártico debe lograrse «de manera colectiva» por todos los aliados de la OTAN, «incluido Estados Unidos».

El texto, firmado por los jefes de Estado o de Gobierno de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, Reino Unido y Dinamarca, subraya que para la Alianza Atlántica la región ártica «es una prioridad clave» y que «los aliados europeos están intensificando sus esfuerzos», incrementando su presencia, actividades e inversiones para «mantener el Ártico seguro y disuadir a los adversarios».

«Groenlandia pertenece a su pueblo. Corresponde únicamente a Dinamarca y a Groenlandia decidir sobre las cuestiones que conciernen a Dinamarca y a Groenlandia», se lee en el comunicado, en el que los líderes recuerdan que el Reino de Dinamarca —incluido el territorio autónomo de Groenlandia— forma parte de la OTAN.

En este punto, han incidido en que la seguridad en el Ártico debe lograrse «de manera colectiva, en coordinación con los aliados de la OTAN, incluido Estados Unidos», siempre respetando «los principios de la Carta de Naciones Unidas», entre ellos «la soberanía, la integridad territorial y la inviolabilidad de las fronteras«.

«Estos son principios universales y no dejaremos de defenderlos», prosiguen los líderes europeos en la declaración, a la que han añadido que para ese empeño «Estados Unidos es un socio esencial» como aliado de la OTAN y a través del acuerdo de defensa firmado entre el Reino de Dinamarca y el país norteamericano de 1951.

La tensión diplomática entre Estados Unidos y Dinamarca ha escalado en las últimas horas tras las declaraciones de Donald Trump sobre la necesidad de controlar Groenlandia por motivos de «seguridad nacional». Ante esto, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha advertido que un ataque estadounidense contra un aliado de la OTAN supondría «el fin de la alianza militar y de la seguridad construida tras la Segunda Guerra Mundial».

«Si Estados Unidos decide atacar militarmente a otro país de la OTAN, todo se acabaría. Eso incluye la Alianza y, por tanto, la seguridad posterior a la Segunda Guerra Mundial», ha explicado la jefa del Gobierno danés, que también ha asegurado que está haciendo «todo lo posible» para evitar una escalada. Además, la primera ministra ha acusado a Washington de ejercer una «presión inaceptable» y de lanzar un «ataque irrazonable contra la comunidad internacional».

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