caducan a los dos o tres años

caducan a los dos o tres años

La gripe continúa disparada en toda España y su incidencia ha superado ya esta semana el pico que se produjo durante los tres últimos años. Lo peor, además, se espera para después de las reuniones y encuentros familiares de Navidad. Ante todo ello, los expertos están recomendando de nuevo el uso de la mascarilla y hay, de hecho, algunas comunidades donde ya es obligatorio su uso en centros sanitarios. 

Como consecuencia, son muchos los que están sacando las mascarillas que tenían guardadas desde la pandemia. Sin embargo, lo cierto es que, tal y como remarcan los expertos, su eficacia no es la misma e incluso seguro que algunas de las que se tienen en algún cajón desde hace años están ya caducadas. 

Por lo general, la vida útil de las mascarillas es de uno, dos o tres años. Así, las que son modelos FPP2 tienen una caducidad de tres años y las FPP1 de tan solo un año. Por lo que, si compramos esas mascarillas en 2020, la realidad es que ya no sirven. 

Como ha explicado en RTVE Lorenzo Armenteros, médico y portavoz de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, aunque hayan estado todos estos años guardadas y bien conservadas, si las usamos solo servirían como barrera ante las gotas de un estornudo y ya no filtrarían los aerosoles de los virus. 

«Tienen un papel protector físico, pero la protección total, tal y como buscábamos en el covid, o como buscamos ahora para que nos proteja de la gripe, no la podemos garantizar», ha expresado. 

«Se hace una degradación de parte de los componentes y por lo tanto se pierde la eficacia en la filtración», ha expresado otro experto farmacéutico también a RTVE. 

Los datos se disparan 

Tal y como muestran las cifras del Instituto de Salud Carlos III, la tasa de gripe en Atención Primaria ha pasado en la primera semana de diciembre 78,3 a 164,6 casos por cada 100.000 habitantes, datos que representan una «intensidad epidémica media». Por edades, el grupo más afectado es el de los menores de uno a cuatro años, entre quienes la incidencia ha escalado desde los 214,7 hasta los 503,1 casos por cada 100.000 habitantes.

Según las cifras del ISCIII, el pico de la oleada de gripe de la temporada pasada, la que comenzó en el otoño de 2024 y terminó en el invierno de 2025, se cifró en los 141,3 casos por cada 100.000 habitantes entre el 20 y el 26 de enero. Estos datos muestran que la tasa actual de incidencia de gripe, situada ya en 164,6 casos por cada 100.000 habitantes, sobrepasa ya a la del año pasado y, además, lo hace con siete semanas de adelanto. 

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