La colonia Roger de Flor de Carabanchel despide la inseguridad con el inicio de las obras en ocho zonas del barrio

La colonia Roger de Flor de Carabanchel despide la inseguridad con el inicio de las obras en ocho zonas del barrio

Cuando cae la noche en el entorno residencial de Roger de Flor (Carabanchel) reina la oscuridad. «Hay mucha inseguridad, sobre todo por la noche porque no hay luz», cuenta José Antonio mientras pasea a sus mascotas durante el día en la plaza con el mismo nombre del barrio que el Ayuntamiento de Madrid ha empezado a reformar. Las obras han comenzado en el pequeño espacio que utilizan los usuarios de un centro de mayores, cuya rehabilitación va a mitigar el efecto isla de calor y la accesibilidad. Sin embargo, la actuación que va a llevar a cabo el área de Políticas de Vivienda municipal comprende ocho áreas de este conjunto residencial del barrio de San Isidro con una población aproximada de 900 habitantes. «Es una actuación histórica para los vecinos de Carabanchel y estamos muy satisfechos porque hay un centro de mayores y una escuela infantil que necesitaban estos espacios comunes», ha celebrado el delegado de Vivienda y presidente de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS Madrid), Álvaro González. 

Las grúas trabajan en Roger de Flor desde este martes a pleno rendimiento para transformar 8.550 metros cuadrados en un plazo de diez meses. El proyecto contempla un plan de jardinería integral que mantiene el 84% del arbolado existente, salvo 27 ejemplares que están en mal estado; con el que se ampliarán parterres y alcorques y se plantarán 53 nuevos árboles. Además se instalarán pavimentos drenantes en el 38% de la superficie para regular la temperatura superficial y evitar corrientes de agua en época de lluvias. También se incorporará iluminación en todo el conjunto residencial para mejorar la seguridad. 

Uno de los puntos en los que más se demandaba una actuación era en la pequeña plaza a la que tienen acceso los alumnos de la escuela infantil Roger de Flor. Mar Alameda, la directora del centro, señala «la falta de seguridad y limpieza» y espera que con este cambio, «la situación mejore y ayude a los vecinos a cuidarla un poco más porque ha habido mucho vandalismo«. En este ámbito se va a ampliar la zona de juegos, mejorar la accesibilidad y plantar nueva vegetación que funcione como barrera natural. «El parque donde salimos con los niños está de pena: los columpios son muy antiguos, la valla está astillada, no hay prácticamente arena…», señala Mar, quien confía en que estas obras supongan una mejora importante para la escuela. Además, se volverá a poner en funcionamiento la fuente ornamental de la entrada de la plaza, actualmente sin uso.

En la plaza de Roger de Flor, de más de 1.700 m² y con elementos singulares como un quiosco de música y pavimento de granito, se crearán rampas de acceso para mejorar la accesibilidad y la comunicación con el resto del ámbito. Eso sí, «son espacios de encuentro y es importante mantener la identidad del barrio», por eso la fuente central y el templete se mantendrán en su sitio, detalla Raúl Monte, director general de Regeneración Urbana del Consistorio. La segunda zona de actuación cuenta con más de 700 m² y corresponde a un área de conexión entre la calle Ervigio y la plaza, donde se instalará mobiliario que facilite el uso del espacio por parte de los usuarios del centro de mayores. También se reformará la plaza del Olivo, para darle valor al olivo existente, integrar nuevas zonas infantiles y de calistenia y aumentar la zona verde. 

En cuanto a los aparcamientos y accesos principales, la actuación prevé una reordenación de plazas y la mejora de los itinerarios peatonales, garantizando la accesibilidad universal y el paso de vehículos de emergencia. «Nuestra máxima es intentar mantener las plazas de aparcamiento porque sabemos que es prioritario para los vecinos, pero eso no impide mejorar el espacio público en estas zonas degradadas», señala Raúl Montes. Por ello, actualmente existen 28 plazas de aparcamiento y tras las obras se mantendrán 27 plazas: 25 de coche y dos de moto. 

Estos trabajos forman parte del Plan Regenera municipal, anunciado por el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, este mes de febrero y con el que se intervendrá en una superficie de más de 85 kilómetros cuadrados construida antes de 1985, que afecta a cerca de 2,6 millones de habitantes. El plan incide especialmente en los espacios interbloque, que representan más de un tercio del suelo residencial de la capital, y en los que el Ayuntamiento no podía actuar. Actualmente está interviniendo en cinco distritos -Villaverde, Moratalaz, Villa de Vallecas, Usera y ahora Carabanchel- y se está trabajando para resolver la situación jurídica de otras áreas en Latina, Villaverde, Carabanchel, Fuencarral-El Pardo, Moncloa-Aravaca, Hortaleza, Moratalaz y Puente de Vallecas, lo que permitirá iniciar nuevas actuaciones.

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