Los motores son máquinas resistentes, pero no eternas. Con el uso normal, con cada kilómetro recorrido, las piezas internas van sufriendo un desgaste que acaba acumulándose. El roce miles de componentes metálicos genera fricción, calor y, lentamente, pérdida de eficiencia.
Es un proceso inevitable de la física, pero eso no significa que tengas que resignarte a ver cómo tu coche o tu moto pierde vigor con el paso del tiempo. Ahí es donde entra en juego el mantenimiento preventivo inteligente y, sobre todo, el uso de aditivos de calidad que devuelven parte de ese rendimiento perdido.
Uno de los que más está arrasando en Amazon, con cifras que ya superan los 30.000 comentarios y subiendo, es el Liqui Moly 3721 Cera Tec, un pequeño bote de 300 ml que cuesta apenas 17 euros pero que puede ahorrarte cientos de euros en reparaciones futuras y en consumo de combustible.
Liqui Moly Cera Tec
Este aditivo fácil de usar ayuda a mantener tu motor a punto reduciendo la fricción entre componentes.
17,70 euros
* Algún precio puede haber cambiado desde la última versión
Motor más suave y cierto ahorro de combustible, sin milagros
Este aditivo cuenta con fórmula basada en micropartículas cerámicas de nitruro de boro hexagonal (hBN). Suena a ciencia muy complicada, y en cierto modo lo es. Estas partículas microscópicas actúan como un lubricante sólido que se interpone entre las superficies metálicas del motor, evitando el contacto directo metal con metal.
Además, rellenan las pequeñas imperfecciones y rugosidades que, aunque no las veas, existen en todas las piezas del motor. El resultado es una capa protectora ultrarresistente que reduce drásticamente la fricción interna, baja la temperatura de trabajo y, como consecuencia directa, alarga la vida útil de todo el conjunto mecánico.
Lo mejor de todo es que el Cera Tec es compatible con cualquier tipo de motor lubricado por aceite: gasolina, diésel, GLP, GNC, e incluso se puede usar en cajas de cambio manuales. Eso sí, no es apto para embragues en baño de aceite, algo común en algunas motos, así que si tienes una motocicleta con embrague húmedo, mejor consulta antes.
La aplicación no puede ser más sencilla: simplemente lo añades directamente al aceite del motor, ya sea en frío o en caliente, y se mezcla automáticamente. Un bote de 300 ml es suficiente para hasta cinco litros de aceite, que es lo que suele llevar la mayoría de coches compactos y medianos.
La dosificación ideal es del 6% del volumen total de aceite, y su efecto puede durar hasta 50.000 kilómetros, lo que significa que con una sola aplicación puedes olvidarte del tema durante mucho tiempo.
Los beneficios son tangibles desde las primeras horas de uso. Lo primero que notan muchos usuarios es que el motor suena más fino, más suave, con un ralentí más estable. Esto se debe a que la fricción interna se ha reducido, permitiendo que todas las piezas giren con menos resistencia.
También mejora el arranque en frío, ese momento crítico en el que el aceite todavía está en el cárter y el motor sufre más desgaste. Las partículas cerámicas del Cera Tec permanecen adheridas a las superficies metálicas incluso cuando el aceite ha drenado.
Además, y esto es algo que se nota especialmente en trayectos largos, muchos conductores reportan una ligera reducción en el consumo de combustible. Al haber menos fricción interna, el motor necesita menos energía para mover las piezas, lo que se traduce en un mejor aprovechamiento de cada gota de gasolina o diésel. No esperes milagros, pero un ahorro de medio litro cada cien kilómetros, multiplicado por miles de kilómetros, acaba compensando con creces esos 17 euros de la inversión inicial.
Liqui Moly es una marca alemana con décadas de experiencia y sus productos tienen certificaciones TÜV, el sello alemán de calidad que garantiza que lo que prometen en la etiqueta, lo cumplen en la práctica.

