En el mundo existen más de 8.000 enfermedades genéticas, causadas por más de 200.000 mutaciones diferentes. Aunque ya hay decenas de ensayos clínicos basados en edición genética, la mayoría se centra en casos concretos, lo que limita su impacto global. Un grupo de investigadores ha presentado este miércoles una alternativa prometedora llamada PERT, una técnica capaz de corregir un tipo frecuente de mutaciones sin necesidad de diseñar un fármaco distinto para cada paciente. Esto podría abrir la puerta a tratamientos más simples y accesibles para un gran número de enfermedades genéticas.
El estudio ha sido dirigido por David R. Liu, un científico pionero en la edición genética y profesor del Broad Institute y Harvard. La investigación, publicada en la revista Nature, arroja un rayo de esperanza para los afectados por las enfermedades genéticas. Hoy en día cada mutación necesita su propio tratamiento personalizado, lo que hace que llevar estas terapias a miles de pacientes sea lento, caro y, en muchos casos, inviable. La estrategia propuesta es simple: un único tratamiento que puede ser utilizado por miles de pacientes.
PERT corresponde a las siglas en inglés de Prime editing-mediated readthrough of premature termination codons. En español podría describirse como una técnica que permite saltarse señales erróneas de fin de proteína mediante editores genéticos de alta precisión.
Estas señales erróneas, llamadas codones de parada prematuros, son una de las alteraciones genéticas más frecuentes. Podrían describirse como pequeños fallos en el ADN que hacen que la célula detenga la fabricación de una proteína antes de completarla. El resultado son proteínas truncadas y sin función, capaces de desencadenar enfermedades graves.
La clave de PERT está en su enfoque completamente distinto al de las terapias actuales. En lugar de corregir directamente cada mutación, la técnica modifica uno de los ARNt del propio paciente para convertirlo en una herramienta capaz de leer correctamente esos codones de parada prematuros. Con una sola edición estable en el genoma, la célula recupera la capacidad de producir proteínas completas sin alterar el resto de sus funciones. Este planteamiento evita tener que diseñar un tratamiento para cada mutación concreta y simplifica enormemente el desarrollo de nuevas terapias.
Primeras pruebas exitosas
Los investigadores han hecho un primer intento, con un resultado exitoso, en cuatro enfermedades congénitas aparentemente muy diferentes: la de Batten, un trastorno genético hereditario que afecta al sistema nervioso provocando un deterioro progresivo de las funciones cognitivas y motoras; la de Tay-Sachs, que provoca una acumulación de sustancia grasosa en las neuronas, dañando el cerebro y la médula espinal; la de Niemann-Pick, que afecta principalmente a los niños; y el síndrome de Hurler, que provoca problemas cardíacos y respiratorios severos, lo que lleva a una esperanza de vida reducida.
En cultivos celulares con mutaciones responsables de estas enfermedades, la técnica logró restaurar entre un 20% y un 70% de la actividad normal de las proteínas afectadas, niveles que en algunos casos podrían ser clínicamente suficientes. Además PERT consiguió revertir síntomas graves en un ratón con una mutación asociada al síndrome de Hurler y recuperar la producción de proteínas funcionales sin efectos secundarios relevantes. «Los hallazgos sugieren el potencial de enfoques terapéuticos de edición genómica independientes de la enfermedad, que requieren una única composición de materia para tratar diversas enfermedades genéticas», han resaltado los investigadores en el estudio.
Si estos resultados se confirman en futuros estudios, PERT podría convertirse en una de las primeras terapias genéticas con vocación universal. Una técnica que podría ser utilizada para cientos de mutaciones diferentes que comparten un mismo mecanismo. La posibilidad de tratar a amplios grupos de pacientes con una sola plataforma terapéutica reduciría costes, aceleraría la llegada de tratamientos y, sobre todo, ofrecería una alternativa real a personas con enfermedades que actualmente no ofrecen un tratamiento adecuado.

