Dos gatos logran sobrevivir a la gripe aviar y ofrecen nuevas claves sobre esta infección

Dos gatos logran sobrevivir a la gripe aviar y ofrecen nuevas claves sobre esta infección

Hasta hace apenas unos meses, recibir un diagnóstico positivo de gripe aviar H5N1 equivalía, para un gato, a una sentencia de muerte. Ningún felino había logrado superar la infección. Por eso el anuncio reciente de que algunos gatos lograron sobrevivir a la enfermedad, tras un seguimiento veterinario temprano, ha sacudido tanto a la comunidad científica como a la veterinaria.

El trabajo, realizado por un equipo de la Universidad de Maryland, demuestra por primera vez que los gatos pueden recuperarse de la gripe aviar si la enfermedad se detecta y se gestiona en sus primeras fases. “Nuestros resultados muestran que los gatos pueden sobrevivir a la gripe aviar si reciben atención temprana. No es necesario recurrir a la eutanasia en todos los casos”, explicó la investigadora principal, Kristen K. Coleman, veterinaria especializada en epidemiología y vigilancia de enfermedades. En el brote documentado entre cuatro gatos domésticos, dos lograron sobrevivir, y el equipo observó que los animales que superaron la infección no solo recuperaron su salud, sino que desarrollaron una respuesta inmunitaria capaz de protegerlos frente a una posible reinfección durante varios meses.

La frase de la investigadora marca un cambio de paradigma. Hasta ahora, la estrategia predominante frente a los contagios en felinos había sido la contención por eliminación, dada la alta letalidad del virus y la falta de tratamientos específicos. Pero este estudio abre una vía alternativa a la posibilidad de que la detección precoz y la atención veterinaria adecuada conviertan una enfermedad casi siempre mortal en una infección controlable.

Una ‘gripe’ que ya no es exclusiva de las aves

La gripe aviar H5N1 pertenece a la categoría de los virus de alta patogenicidad, conocidos por su capacidad de propagarse entre aves silvestres y de corral con efectos devastadores. Sin embargo, desde 2023, se ha observado el preocupante fenómeno de que el virus ha comenzado a saltar con más frecuencia a mamíferos, incluidos zorros, visones, focas, leones marinos, osos y gatos domésticos.

Un metaanálisis internacional publicado este mismo año confirma que el número de infecciones en felinos ha aumentado de forma notable, especialmente en los últimos dos años, coincidiendo con la expansión de la cepa H5N1 clado 2.3.4.4b. Según los datos recogidos, la mortalidad en gatos infectados alcanza el 84%, con síntomas neurológicos y respiratorios graves. Aunque el porcentaje global de infección felina sigue siendo bajo (en torno al 0,7% de los casos analizados), los científicos advierten que el patrón está cambiando. El virus no solo se mantiene activo, sino que está aprendiendo a adaptarse a nuevos hospedadores.

La clave de esta expansión parece residir en mutaciones identificadas en cepas norteamericanas, que las hacen más eficientes a la hora de replicarse en mamíferos. Un reciente estudio apunta a dos mutaciones concretas responsables de esta mayor virulencia. Por ahora, estas variantes no se han detectado en Europa, pero el hallazgo subraya la necesidad de reforzar la vigilancia molecular y la cooperación internacional para frenar una posible deriva evolutiva hacia una mayor transmisión entre especies.

Europa en alerta y España en vigilancia constante

Europa ha vivido en los últimos meses una sucesión de focos en aves silvestres y domésticas, con casos confirmados en Irlanda, Finlandia, Portugal, Francia, Alemania, Polonia, Bélgica e Islandia, donde se detectó el virus incluso en la necropsia de un gatito joven. En total, 15 países de los 27 que conforman la Unión Europea han registrado casos de gripe aviar en lo que va de temporada. Aunque las autoridades europeas han conseguido contener la mayoría de los brotes, el hecho de que el virus haya aparecido en animales de compañía ha encendido todas las alarmas.

En España, hasta el momento no se han confirmado infecciones en gatos domésticos o asilvestrados, pero el país mantiene un nivel de vigilancia elevado. Debido a los brotes que se han detectado desde 2024 en aves salvajes y de corral, con numerosos casos recientes, el Ministerio de Agricultura y las comunidades autónomas han reforzado las medidas de control, incluyendo restricciones en la cría al aire libre en determinadas áreas.

Es importante tener en cuenta que la ausencia de casos felinos documentados de forma oficial no significa que no existan. Muchos gatos semiasilvestrados o de colonias rurales viven cerca de granjas avícolas o instalaciones ganaderas, donde el contacto con aves infectadas o con superficies contaminadas es plausible. Sin atención veterinaria ni seguimiento sanitario, cualquier infección leve o fatal puede pasar desapercibida. Precisamente por eso, los especialistas insisten en la necesidad de incluir a los gatos, tanto domésticos como ferales, en los programas de vigilancia epidemiológica bajo la estrategia One Health (Una sola salud), que integra la salud humana, animal y ambiental.

A falta de que las autoridades sanitarias o veterinarias emitan recomendaciones específicas, algunos expertos extranjeros (American Veterinary Medical Association AVMA) coinciden en que resulta prudente adoptar medidas preventivas básicas, sobre todo en zonas rurales o próximas a explotaciones avícolas. Evitar que los gatos tengan acceso libre a los alrededores de granjas o a lugares donde puedan entrar en contacto con aves silvestres o restos de estas es, por ahora, la forma más sensata de reducir riesgos.

En caso de observar síntomas compatibles con una infección respiratoria, como fiebre, estornudos, letargo, dificultad para respirar o falta de apetito, se recomienda acudir de inmediato al veterinario para que evalúe la situación y descarte posibles contagios. La precaución no debe confundirse con alarma. Se trata de reforzar la vigilancia y proteger tanto a los animales como a las personas que conviven con ellos.

Un hallazgo que redefine la respuesta veterinaria

Más allá del alivio de saber que algunos gatos pueden sobrevivir, el estudio de la Universidad de Maryland pone el foco en la importancia del diagnóstico temprano y de una respuesta veterinaria rápida. La comunidad científica coincide en que el virus H5N1 sigue siendo una amenaza potencial para la salud pública, pero también que estos casos de supervivencia ofrecen una valiosa oportunidad para estudiar cómo los mamíferos responden a la infección y cómo se desarrolla la inmunidad posterior.

Los investigadores observaron que los gatos que superaron la enfermedad mantenían altos niveles de anticuerpos neutralizantes durante varios meses, lo que sugiere una protección sostenida frente a la reinfección. Este dato, aunque preliminar, podría ayudar a diseñar mejores estrategias de prevención en animales domésticos y a mejorar los modelos predictivos de salto viral entre especies.

El avance, además, cuestiona la práctica sistemática de la eutanasia como única salida ante un positivo. Si un diagnóstico temprano y un manejo adecuado pueden salvar vidas felinas, el abordaje ético y clínico del H5N1 deberá actualizarse. En palabras de los autores del estudio, estos resultados “refuerzan la necesidad de una vigilancia más fina, un diagnóstico rápido y tratamientos centrados en el bienestar del animal”.

El concepto One Health: una sola salud, un solo planeta

Las aves infectan a los mamíferos, los mamíferos conviven con humanos, y los humanos compartimos ecosistemas alterados donde los virus encuentran nuevas oportunidades para adaptarse. Por eso la respuesta no puede ser fragmentaria.

El concepto One Health, adoptado por la Organización Mundial de la Salud, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y la Organización Mundial de Sanidad Animal, parte precisamente de esa premisa, que la salud de las personas está íntimamente ligada a la de los animales y al equilibrio del entorno.

Referencias: 

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