La gala del jueves de Gran Hermano sorprendió a los espectadores con una primera expulsión que terminó siendo falsa. Aroa, una de las concursantes nominadas junto a Patricia, Raúl y Lorena, creyó que debía abandonar la casa, pero el programa le tenía preparada una segunda oportunidad.
La primera en salvarse fue Lorena, seguida de Raúl, dejando a Aroa como la «expulsada» frente a Patricia. Jorge Javier aclaró que «no ha sido expulsada de forma definitiva, tendrá una segunda oportunidad». La joven entró al plató sin familiares que la recibieran, algo poco habitual en estas situaciones.
Entre risas y nervios, Aroa explicó: «Creo que me han echado por mis formas, por ser real y ser yo. Me quiero ver en imágenes para saber si tengo que cambiar«. Paula y Mamadou fueron los más afectados y se quedaron llorando en el salón al pensar que su amiga se marchaba.
El programa le enseñó imágenes del ‘oasis’, el lugar secreto donde conviven Sofía, Rocío, Cristian y Noah. Jorge Javier le dijo: «Vas a convivir con ellos, porque te vas para allá». La concursante reaccionó entre sorpresa y nervios: «¡Me vas a matar!«.
Antes de regresar, recibió una misión especial: «Vas a llevar una caja muy importante contigo, no la puedes abrir bajo ningún concepto hasta que yo te diga». Así, Aroa empieza su segunda oportunidad en un entorno secreto dentro de la casa, mientras los demás concursantes continúan su nominación.

