Violencia escolar a los alumnos con discapacidad, los números de una constante de acoso al diferente

Violencia escolar a los alumnos con discapacidad, los números de una constante de acoso al diferente

Un gran número importante de niños, niñas y adolescentes en todo el mundo se enfrenta a la violencia en la escuela y el acoso, incluyendo cada vez en mayor medida el ciberacoso, lo que afecta su salud, su bienestar y su educación.

Para combatir esta lacra, la UNESCO declaró el primer jueves de noviembre como el Día Internacional contra la Violencia y el Acoso Escolar, un día en el que insta a los Estados Miembros a promover, celebrar y apoyar la conmemoración de esta jornada internacional.

Es una fecha también para recordar que, aunque cualquier niño es susceptible de sufrirlo, el bullying afecta especialmente a los colectivos más vulnerables, a los individuos que muestran alguna diferencia, entre ellos, los niños y niñas con discapacidad.

Un informe de la Fundación ANAR de 2024 revela que el 9,4 % del alumnado declara haber sufrido acoso o ciberacoso, pero cuando hablamos de estudiantes con discapacidad, la cifra se dispara, ya que, según el datos recogidos en el informe El acoso y el ciberacoso escolar en el alumnado con discapacidad, elaborado por CERMI y la Fundación ONCE, ocho de cada diez reconocen haber sido víctimas de alguna forma de violencia escolar, 9 de cada 10 de ellos en escuelas ordinarias, es decir, donde comparten espacios con alumnos sin discapacidad.

En los centros de educación especial, como expuso CEDDD (el Consejo Español para la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia) en una jornada sobre el acoso escolar en el Senado en 2022, las cifras son muy distintas, pues solo el 3% de los alumnos asegura haber sido objeto de acoso.

El problema, además, no se limita al aula física. En el entorno digital, el ciberacoso ha adquirido nuevas dimensiones. Según el mismo estudio de la Fundación ANAR, en el 14 % de los casos de ciberacoso escolar ya se utiliza inteligencia artificial para manipular imágenes o suplantar identidades, lo que multiplica el daño psicológico y social de las víctimas. Paralelamente, según un informe elaborado por la Universidad Complutense y la Fundación Cotec, el 44 % de los alumnos de ESO, Bachillerato o FP que habían sido víctimas de acoso afirmaron haber sufrido violencia física o expresiones de odio relacionadas con su orientación sexual o diversidad de género, nacionalidad, etnia o discapacidad.

Vulnerables, diferentes e invisibles

La discapacidad incrementa el riesgo de sufrir bullying porque la discapacidad puede entenderse, desde los compañeros, como elemento de diferencia que facilita la estigmatización.

De hecho, según un estudio llevado a cabo por la Fundación ONCE, ocho de cada diez alumnos con discapacidad creen que el hecho de “ser diferente” es un factor desencadenante para sufrirlo.

Además, las barreras de comunicación, sociales y funcionales, unidas a la soledad social, el aislamiento, la dependencia de apoyos externos y la menor autonomía, pueden incrementar la vulnerabilidad que a veces presentan los alumnos con discapacidad. Estas circunstancias pueden provocar un círculo vicioso, pues además de ser más vulnerables al acoso, pueden impedir que la víctima identifique, verbalice o denuncie el acoso con la misma rapidez o eficacia que otros alumnos.

A estos factores de riesgo se unen otros como la falta de formación del profesorado, la falta de recursos adaptados y protocolos específicos para acoso por discapacidad, entornos educativos poco inclusivos o la falta de sensibilización entre el alumnado y la comunidad educativa sobre discapacidad, diversidad y respeto.

Todo esto lleva a que los alumnos con discapacidad sean objeto de burlas debido a su discapacidad, burlas que, además, son más frecuentes entre unas discapacidades u otras. Así, según datos puestos sobre la mesa en esta misma jornada de CEDDD (Consejo Español para la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia), los alumnos con discapacidad física son los que más burlas sufren (26,9%), seguido de la discapacidad intelectual o del desarrollo (26,1%), la visual (17,5), la enfermedad mental (15,4%) y la discapacidad auditiva (14,7%).

Sufrimiento, aislamiento y bajo rendimiento académico

Las consecuencias de cualquier niño tras haber sufrido bullying siempre son devastadoras, pero son aún más para el alumnado con discapacidad. Según un estudio de Fundación ONCE/CERMI, un 31,3% ve empeorar su rendimiento académico y casi el 60% pierde la motivación para ir a clase.

Sin embargo, las consecuencias más graves no se ven a nivel académico, sino a nivel de salud mental, pues el más de 60% experimenta tristeza y más de la mitad ganas de llorar. Y a largo plazo, las consecuencias pueden ser más graves, pues como explica la psicóloga con discapacidad Claudia Tecglen en este artículo, puede consecuencias devastadoras, como «baja autoestima, sentimiento de indefensión y pensamientos automáticos y repetitivos que generan un sufrimiento enorme como: ‘no valgo nada’, ‘nadie me quiere’ o ‘me lo merezco’. Si no hay una intervención, estos pensamientos se consolidan dando lugar a sentimientos de inutilidad, ansiedad y depresión. Todo esto puede incluso afectar a la salud física.

Mucho por hacer

La falta de formación de los profesionales, la falta de sensibilización sobre el acoso escolar o la escasa activación de los protocolos, entre otras causas, hacen que no se combata de manera eficaz el bullying en general y a los alumnos con discapacidad en particular.

Desde entidades vinculadas a la discapacidad como Cermi, a través de su “Guía para prevenir el acoso escolar por razón de discapacidad”, o el Centro Español de Autismo insisten en que los centros educativos no pueden seguir considerándolo “cosas de niños”, y demandan protocolos transparentes y actuación eficaz.

Desde CEDDD (Consejo Español para la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia), entidad muy comprometida con visibilizar y combatir el acoso escolar en los alumnos con discapacidad, consideran que avanzar hacia entornos educativos y formativos donde no haya acoso hacia alumnado o personas con discapacidad, se necesitan una serie de pasos estratégicos. 

Entre ellos, establecer de forma obligatoria en todos los centros educativos protocolos de acoso específicos para discapacidad; realizar campañas de sensibilización masiva que incluyan la discapacidad como categoría clave en la lucha contra el bullying; garantizar que los datos sobre acoso escolar incluyan siempre la variable de discapacidad; fomentar la cultura de la inclusión real, no solo la coexistencia, garantizando apoyos, adaptaciones y entornos accesibles; o promover formación especializada para personal de servicios sociales y sociosanitarios en detección de acoso hacia personas con discapacidad.

Para ahondar en este tema e intentar ponerlo en la agenda política, el CEDDD ha organizado la jornada Acabemos con el bullying: respuestas al acoso por discapacidad, que tendrá lugar en la Sala Constitucional del Congreso de los Diputados, en Madrid, el próximo 24 de noviembre.

“El acoso escolar hacia estudiantes con discapacidad no puede seguir considerándose un daño colateral del sistema educativo. Cada caso representa una vulneración de derechos fundamentales y una llamada de atención a toda la sociedad”, subraya la vicepresidenta de CEDDD, Mar Ugarte.

La entidad impulsa esta acción con el objetivo de visibilizar el problema, sensibilizar a la comunidad educativa y proponer soluciones eficaces desde los ámbitos jurídico, psicológico, educativo y familiar.

Con esta iniciativa, el CEDDD busca elevar el debate público sobre el bullying a las personas con discapacidad y convertirlo en una prioridad en la agenda educativa y social. “Queremos que esta jornada marque un punto de inflexión. No basta con reconocer el problema: hay que actuar con determinación, con leyes efectivas, protocolos claros y formación específica. La discapacidad no puede seguir siendo un motivo de exclusión, sino un valor que enriquece nuestras aulas y nuestra sociedad”, destacan Ugarte.

El evento podrá seguirse de forma presencial u online, con inscripción previa obligatoria en el siguiente enlace: Inscripción CEDDD Acabemos con el bullying: respuestas al acoso por discapacidad.

 

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