Una vez superado Halloween ya podemos decir alto y claro que estamos en el pistoletazo de salida de la Navidad. O al menos de la campaña navideña donde no faltan luces, regalos, cena de amigos y por supuesto, turrones.
La Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid (ACYRE) ha organizado el próximo viernes 7 de noviembre en la sede de la Comunidad de Madrid en la Puerta de Sol la elaboración del que aspira a batir el récord de ser el turrón más largo del mundo con varios metros de longitud para celebrar el Día del Turrón.
Turrón que se repartirá dese las 11 de la mañana
Está previsto que la elaboración de dicho turrón arranque a primera hora de la mañana para que al mediodía se pueda estar repartiendo esta pieza de récord a los presentes a pocos metros, en la calle del Correo.
Como este reto lo organiza la Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid (ACYRE) en colaboración con la Comunidad de Madrid, ACYRE Canarias y el Ayuntamiento de Santiago del Teide, los ingredientes serán locales, como las liofilizadas de Aranjuez, miel y pistachos con sello de Madrid, chocolate Maykhel certificado, y el sabor canario de plátano, gofio de millo y almendras de Santiago del Teide.
Según ha explicado Eduardo Casquero, presidente de ACYRE Madrid, con esta iniciativa buscan poner en valor el turrón como uno de los grandes dulces de la Navidad: «Queremos rendir homenaje a un producto tan nuestro como el turrón, promover el consumo de cercanía y dar visibilidad al trabajo de productores y artesanos».
Un dulce de origen árabe
Aunque a día de hoy en época navideña encontramos turrón en todos los hogares del país, lo cierto es que no siempre fue así. Este dulce tiene su origen en la Península Arábiga y norte de África, donde tradicionalmente se elaboraban piezas dulces con frutos secos y miel.
Con la ocupación musulmana esta costumbre llegó hasta la Península Ibérica, y se empezó a extender especialmente por el levante español, convirtiendo Jijona y Alicate en las zonas productoras por su cultivo de almendras y producción de miel.
No fue hasta el siglo XVI-XVII que este dulce se consolidó como un clásico de la época navideña, primero en las casas nobles para más tarde democratizarse por todo el país.

