«Para lavarte bien la cara no basta con un chorrito de agua y listo»

«Para lavarte bien la cara no basta con un chorrito de agua y listo»

La limpieza facial es un gesto imprescindible que debe formar parte sí o sí de tu rutina facial diaria. No hay excusas. Si quieres lucir una piel radiante y sana tienes que lavarte la cara por la mañana y por la noche y, lo más importante, hacerlo correctamente.

«La mayoría lo hace mal», asegura Aina Salom, farmacéutica especializada en dermocosmética, en una de sus publicaciones en Instagram. «No lavarte bien la cara hará que tu piel se vea opaca y envejecida. No basta con un chorrito de agua y listo», añade.

Lejos de quedarse en una advertencia, la farmaceútica va más allá y  explica cuáles son los errores que solemos cometer al limpiar el rostro y cómo ponerle remedio. Porque nunca es tarde para empezar a cuidar tu piel como se merece.

Los errores más comunes y cómo solucionarlo

Lavar mal el rostro tiene consecuencias negativas. Puede provocar acné, acelerar el envejecimiento cutáneo y restar brillo a la piel, provocando que se vuelva más opaca. Conocer los errores y poner solución es esencial para mejorar el estado de la piel y evitar problemas dermatológicos. 

1. Enjuagarse rápido

El primer error es no dejar actuar el limpiador. Si lo aplicas y retiras a los pocos segundos, lo estás haciendo mal. «Hay que dejar actuar el producto al menos 60 segundos para que arrastre toda la suciedad. Si no, el maquillaje y las impurezas permanecen en la piel», asegura la experta en dermocosmética.

2. Lavar con agua muy caliente

Aunque resulte tentador, sobre todo en invierno, lavar la cara con agua demasiado caliente es malo para la piel. «El agua caliente elimina los aceites naturales de la piel, dejándola deshidratada y más sensible». Es mejor usar agua tibia para limpiar el rostro y esto también se aplica al cuero cabelludo. 

3. Usar la toalla incorrecta

Es uno de los errores más comunes. Si usas la misma toalla para secarte el cuerpo y la cara, lo estás haciendo mal. «Se pueden transferir bacterias y residuos del cuerpo a la cara, lo que favorece la aparición de granitos o irritaciones», advierte la farmacéutica. Usa una toalla solo para la cara y cámbiala con frecuencia. 

El método de los 60 segundos

Para lavar el rostro correctamente, Aina Salom recomienda la técnica de los 60 segundos. Este método sencillo pero eficaz consiste en aplicar un limpiador adecuado para tu tipo de piel y masajear suavemente durante un minuto con movimientos circulares.

Después, aclara bien el rostro con agua tibia para eliminar cualquier resto de limpiador, prestando especial atención la zona de la frente, la mandíbula y la nariz. Así conseguirás una piel más fresca y libre de impurezas. «Una rutina de limpieza bien hecha es el primer paso para que la piel respire, se regenere y recupere su equilibrio natural», asegura la farmacéutica.

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