Turno del primer ministro israelí. Benjamin Netanyahu ha intervenido este viernes en la 80 Asamblea General de la ONU asegurando que su país "debe acabar el trabajo" en la Franja de Gaza y quiere hacerlo "lo antes posible", un discurso que ha ofrecido ante una sala prácticamente vacía después de que decenas de delegados de distinos países se hayan levantado y abandonado el órgano principal de la Organización de las Naciones Unidas en el momento en el que e dirigente ha tomado la palabra.
"Los últimos elementos, los últimos remanentes de Hamás, se atrincheran en la ciudad de Gaza. Juran repetir las atrocidades del 7 de octubre una y otra vez", ha dicho para justificar sus ataques en el enclave. Asimismo, ha aprovechado el altavoz en Nueva York para manzar un mensaje al grupo terrorista, afirmando que si liberan a los rehenes cautivos en Gaza, "vivirán", pero si no lo hacen, Israel los "perseguirá".
Además, ha denunciado lo que ha calificado como una guerra política y jurídica contra Israel y ha críticado duramente a los "líderes débiles y necesitados" que la secundan. Según Netanyahu, los países que han reconocido el Estado palestino, entre los que figuran Francia, Reino Unido, Australia o Canadá hasta llegar a más de 150 países, "recompensan a los más antisemitas del mundo".
De esta manera, ha acusado a muchos de los líderes que "condenan" sus acciones en público de darle las gracias en privado. Según el israelí, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, "lo entiende mejor que ningún otro líder", siendo un histórico aliado aunque en las últimas hora ha dicho que no va "a permitir que Israel anexione Cisjordania".
Netanyahu también ha insistido ante la Asamblea en que Israel no reconocerá un Estado palestino. "Es una locura y no lo haremos", ha espetado para indicar que no cometerá un "suicidio nacional" haciéndolo. "Mi posición contra un Estado palestino es la política del Estado y de la población del Estado de Israel", ha continuado.
IMAGEN: Netanyahu en la 80 Asamblea General de la ONU. EFE
También ha utilizado su intervención para recordar las operaciones lanzadas en el último año sobre Hamás en la Franja de Gaza, contra Irán y contra grupos afines en la región, como Hezbolá en Líbano. "¿Os acordáis de los buscas?", ha preguntado. "Eliminamos una amenaza existencial para Israel y una amenaza mortal para el mundo civilizado", ha dicho. En este punto, ha agradecido las "acciones decisivas" del dirigente estadounidense, que colaboró en los ataques contra Irán.
El dirigente ha hablado sobre Hamás con una chapa en su traje en la que aparecía un código QR que recoge la información del ataque del 7 de octubre.
Boicot a Netanyahu en la Asamblea de la ONU
Sin embargo, el mandatario no ha sido escuchado por los asistentes, ya que decenas de delegados de distintos países se han puesto de pie y se han marchado cuando este se dirigía a la Asamblea General de la ONU, a modo de protesta y boicot al Netanyahu. Una sala que se ha quedado prácticamente vacía.
IMAGEN: Netanyahu en la 80 Asamblea General de la ONU. EFE
El discurso no solo se ha emitido y ha sido escuchado por los que han optado por quedarse en la sala, sino que ha ordenado transmitir su intervención en la Franja de Gaza mediante altavoces instalados en camiones en el lado israelí de la frontera y que esta medida "no ponga en peligro" a los soldados de su ejército, ha informado la Oficina del Primer Ministro en un comunicado. Un acto que supone parte de la guerra psicológica.
Antes de viajar a Nueva York, un trayecto en el que ha tenido que sortear el espacio aéreo de varios países al no tener permitida la entrada, ya adelantó que en su discurso hablaría de su "verdad". "La verdad de los ciudadanos de Israel, la de los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel y la de nuestro país", aseveró para añadir que "censuraría" a aquellos dirigentes que, "en lugar de condenar a los asesinos, violadores y quemadores de niños, pretenden darles un Estado en el corazón de la tierra de Israel". "Eso no ocurrirá", dijo.
IMAGEN: Netanyahu en la 80 Asamblea General de la ONU. EFE
La decisión de Netanyahu se produce en medio de la ofensiva militar israelí en la Franja de Gaza, que continúa pese a la presión internacional y las reiteradas llamadas al alto el fuego en la ONU, aunque el primer ministro israelí ha afirmado que Hamás es "una organización terrorista genocida" y la acusación de genocidio sobre Israel es "falsa". "Os quiero plantear una pregunta simple y lógica. ¿Un país que comete genocidio le diría a la población civil a la que supuestamente está intentando destruir que se apartara?", ha preguntado.

